La también modelo fue encontrada sin conocimiento mientras se hospedaba en el hotel y casino Seminole Hard Rock en Florida. (Archivo AP)
viernes, 9 de febrero de 2007
Servicios combinados / Primera Hora
Hollywood, Florida – Quería ser como Marilyn Monroe, pero Ana Nicole Smith no pudo pasear mucho por el jardín del Hollywood californiano en el que se soñó desde pequeña. Murió, en cambio, en el de Florida, cuando su voluptuosa figura colapsó ayer, jueves, a sus 39 años, en un hotel.
A la actriz y bailarina se le halló sin conocimiento mientras se hospedaba en el hotel y casino Seminole Hard Rock, dijo a Prensa Asociada su abogado, Ron Rale. Su deceso, lejos de su novio, el abogado Howard K. Stern, ocurrió en la tarde de ayer en el Memorial Regional Hospital, en el norte de Miami, detalló EFE.
Edwin A. Johnson, jefe de investigación de la oficina del médico forense del condado de Broward, dijo que la causa de muerte estaba siendo investigada y que se haría una autopsia hoy, viernes.
Rubia, bonita y deseosa de éxito, nunca pudo romper la crisálida que la ató al mundo del cotilleo desde que inició su popularidad, en 1992, como modelo en paños menores de la revista Playboy.
La avalancha de escándalos aumentó cuando la ex stripper intensificó su batalla judicial en torno a la herencia de $1,600 millones que reclamaba de su fallecido esposo, el magnate petrolero J. Howard Marshall II, 49 años mayor que ella y con quien se casó en 1994 quedando viuda un año más tarde.
Se quedó sin los chavos
Tras casi 10 años de litigio judicial contra E. Pierce Marshall, fallecido hijo del petrolero, el caso quedó en suspenso desde junio de 2006, cuando la Corte Suprema falló que la actriz tenía derecho de acudir a las cortes federales.
Anna Nicole no llegó a recibir nada de la propiedad dejada por Marshall, luego de declararse en quiebra.
Conocida la noticia de su muerte, G. Eric Brunstad Jr., el abogado que representó a Marshall, dijo en un comunicado: “Estamos muy impresionados con la noticia y le expresamos nuestras más sinceras condolencias a su familia”, indicó Prensa Asociada.
Madre agridulce
Mientras peleaba por los chavos del difunto, se esparcía como pólvora el rumor de que el hijo que Anna Nicole Smith procreó en un primer matrimonio, Daniel Wayne Smith, sufría depresiones amortiguadas con sustancias controladas.
Simultáneamente, se divulgaba que estaba embarazada, lo que confirmó ella misma en un vídeo colocado en su sitio de Internet, justo cuando cumplía 38 años de edad y su primer vástago 20.
El nacimiento de un retoño coincidió con el tronchamiento del otro, pues el 10 de septiembre de 2006, tres días después del parto, se reportó que Daniel, hijo del cocinero Billy Smith, fue hallado muerto en un hospital de las Bahamas donde la ex estrella de televisión alumbró a su hija menor, Dannielynn Hope.
Luego de meses de autopsias y otras investigaciones médicas y policiales, se halló que su hijo falleció por mezclar metadona y antidepresivos. Aunque se declaró consternada por esta noticia, 18 días después y aún sin enterrar a Daniel, Anna Nicole Smith y su novio abogado se juraron amor eterno en Nassau, sin casarse formalmente.
Esta muestra de cariño no fue suficiente para aclarar la paternidad de la bebita, cuyo nombre celó su madre de los medios noticiosos, literalmente, hasta la muerte.
Escándalos misceláneos
Tan reciente como el mes pasado, un juez le dio a Anna Nicole hasta el 23 de enero para que su hija fuera sometida a una prueba de paternidad solicitada por su ex novio, Larry Birkhead, quien aún dice ser el padre.
Debra Opri, la abogada de él, dijo que Birkhead “está devastado. Está inconsolable, y ahora estamos tomando medidas para proteger la prueba de ADN de la niña. La niña es nuestra prioridad”, amplió Prensa Asociada.
El martes, por otra parte, Anna Nicole y la compañía de productos dietéticos de la que era portavoz, TrimSpa, fueron demandados por presentar anuncios supuestamente engañosos.
Tantos chismes juntos permiten abrir una categoría de misceláneas. De entre los relacionados con sus ex novios, por mencionar uno, se reseñó en noviembre pasado que G. Ben Thompson intentó cortarle los servicios de luz y agua de su casa en las Bahamas, la que decía ser suya.





