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Apoteósico Rubén Blades ante los boricuas

Rubén Blades enardeció al público con sus canciones y mensajes. Izquierda: el dúo con Cheo Feliciano en Juan Pachanga, constituyó el momento cumbre de la velada.  (Para Primera Hora / Carlos Giusti)

sábado, 22 de agosto de 2009
Russell Rúa / Para Primera Hora

La percusión retumbó a las 9:15 de la noche, mientras tres pantallas gigantes colocadas en el escenario del Coliseo de Puerto Rico, en Hato Rey, proyectaban imágenes de escenarios naturales. El público, que llenó casi a capacidad el inmueble el viernes, aplaudía y gritaba ante la inminente aparición del salsero Rubén Blades junto con el grupo Seis del Solar para el estreno de su gira mundial.

La velada, además del sabor musical, estuvo matizada principalmente por las letras de corte social que caracterizan el trabajo del artista, además de su natural jocosidad. De modo sorpresivo, mostró su agradecimiento y respetos para el boricua Willie Colón, contra quien enfrenta una batalla legal por incumplimiento de contrato, y cantó a dúo con Cheo Feliciano.

El título del recorrido, Todos vuelven, prometía un regreso por todo lo alto a los escenarios, y así fue. Ataviado con etiqueta negra, camisa blanca, corbata y sombrero, el artista panameño se apoderó del proscenio en el que predominó el color rojo tras la introducción musical Caminos verdes, provocando una inmediata reacción positiva de los presentes.

El Padre Antonio, durante la cual Blades sonó un par de maracas, fue su primera vocalización, mientras los ánimos se iban calentando al ritmo de su voz nítida y la poderosa orquesta. El estribillo “suenan las campanas” sirvió como pie forzado para el inicio de la celebración musical, que funcionó como 25 aniversario del lanzamiento del emblemático álbum Buscando América.

“Muchas gracias y muy buenas noches a Puerto Rico. Muchas gracias por tenernos acá con ustedes, y gracias a toda la gente de Panamá que está por acá también. Un abrazo a toda la gente de América Latina. Es un honor el estar acá después de estos años de ausencia, también nuestros compañeros de Seis del Solar y Son del Solar”, fueron las primeras palabras del cantante.

Cuentas del alma y las coreadas Amor y control y Decisiones, fueron las próximas composiciones que desfilaron durante la primera parte del intenso recital que con un sonido impecable dio igual protagonismo a la voz de Blades y a las ejecuciones de los músicos, en particular el piano de Oscar Hernández y la percusión de Ralph Irizarry.

Mientras, algunas parejas convirtieron en pista de baile el área disponible en la parte trasera de la sección de arena.

Animaciones aparecieron en las pantallas complementando la elaborada producción que era grabada profesionalmente.

Agradeció a Willie Colón

Más ovaciones se dejaron escuchar cuando comenzó a sonar la pegajosa Buscando guayaba, seguida por Plantación adentro, del fallecido Catalino “Tite” Curet Alonso, incluida en el álbum ¡Metiendo mano! (1977), que grabó con Willie Colón, a quien agradeció antes de cantar, además de expresarle su respeto como músico.

Continuó Pablo Pueblo, la que, según dijo, es “una expresión de solidaridad con el resto del mundo y que la gente que trata no se sienta sola”. Siguió con Plástico y Ligia Elena.

Dúo y disco con Cheo Feliciano

Mientras, durante Juan Pachanga, se apareció en el escenario el salsero ponceño Cheo Feliciano, quien recibió una vigorosa ovación de la audiencia. Realizaron un magistral y sabroso dueto que fue, posiblemente, el momento cumbre de la velada.

“Puerto Rico necesitaba a Rubén Blades”, dijo Feliciano, quien resaltó la labor del panameño en su país. El dúo de artistas adelantó que culminará la grabación de un disco en conjunto que incluiría dos boleros.

El concierto continuaría con éxitos como Caminando, Patria y Buscando América.

Este sábado se presentará la segunda y última función de la gira Todos vuelven. El recorrido continuará por México, Perú y Miami (Florida), en Estados Unidos.