Luis Scola (izq.), con 19.4 puntos por partido, ha sido el principal cañón ofensivo del quinteto albiceleste en el torneo. (Enviado especial / Juan Luis Martínez)
sábado, 10 de septiembre de 2011
Lester Jiménez / Enviado especial
Mar del Plata, Argentina. A Argentina le sucede exactamente lo mismo que a Puerto Rico. Tienen ante sí el partido más importante del torneo, con algunos de sus jugadores lastimados por la intensidad del torneo y frente a un oponente al que respetan.
Los argentinos salen de favoritos para llevarse uno de los dos boletos a Londres, por ser los anfitriones y por contar con una de las plantillas más sólidas.
“Nos preparamos y entrenamos durante 45 días esperando únicamente el partido de mañana (hoy). Ese siempre fue el único objetivo”, sostuvo Manu Ginóbili a la prensa de su país.
“Es el partido más importante del año”, dijo, por su parte, Juan Gutiérrez.
Pero Argentina llega a la semifinal con una sobrecarga de trabajo que le ha pasado factura a sus jugadores estelares.
“No tengo piernas. Estoy muerto. En el segundo tiempo (del partido del jueves ante República Dominicana) le pedí el cambio a (Julio) Lamas porque no podía más. No podía atacar el aro. No estoy acostumbrado a jugar cuatro días seguidos como nos pasó y lo sentí”, sostuvo Ginóbili a la prensa de su país.
Mientras, Luis Scola, otra de las figuras claves de los gauchos, escribió en su cuenta de Twitter que “cuatro partidos corridos es muy duro. La bañera de hielo nos da piernas, ¡pero como se sufre!”.
Mientras, todavía esperan por saber si contarán con Nocioni, quien se torció un tobillo en el inicio del partido del miércoles ante Brasil.
“Solamente estaré a disposición si puedo ayudar al equipo. Si veo que no voy a ser útil, lo miraré desde el banco. Acá lo más importante es que el equipo gane y se clasifique a Londres, no si yo estoy afuera o adentro de la cancha”, detalló el propio Nocioni vía Twitter.





