martes, 29 de septiembre de 2009
06:37 p.m.
Prensa Asociada
El arzobispo de San Juan, Roberto González Nieves, urgió al pueblo hoy, martes, a ser solidarios ante los despidos de miles de empleados públicos, pero suplicó que las manifestaciones se realicen sin violencia física ni verbal.
Además, el monseñor repudió el lanzamiento de un huevo al gobernador Luis Fortuño en medio de una actividad oficial en Fajardo, acto que catalogó como "una falta de respeto".
"Hago un llamado a la solidaridad entre todos y todas: la solidaridad en la familia, solidaridad en el trabajo, solidaridad en la comunidad y a ejercer la solidaridad civil en que procuremos el bienestar de cada hermano y hermana, lo cual exigirá ciertos sacrificios de cada uno de nosotros y nosotras", dijo en parte de prensa.
"Mi llamado es a que todo tipo de manifestación que se realice a raíz de estos despidos ocurra sin violencia física, ni verbal, ni de destrucción de la propiedad. Las manifestaciones únicamente se justifican si son pacíficas y respetuosas del derecho ajeno", añadió el prelado católico.
González Nieves también pidió que se deje a un lado la política partidista y que se evite "expresar comentarios relacionados con las próximas elecciones o a las anteriores porque estos comentarios crean muchos sinsabores innecesarios y obstaculizan la unidad".
Con menos de una hora de diferencia el martes, un hombre lanzó un huevo contra el primer ejecutivo en protesta por el anunciado despido de casi 17,000 personas en el sector gubernamental, mientras que la fuerza de choque desmanteló violentamente un campamento establecido por líderes gremiales frente a la entrada de La Fortaleza en repudio a las acciones tomadas por la administración de Fortuño.





