El secretario de Corrección, Jesús González, aseguró que, luego de una pesquisa exhaustiva, se determinó que el oficial no siguió el protocolo y cometió una negligencia crasa que terminó en el asesinato de la enfermera Wanda Camacho (en el recuadro). (Archivo)
jueves, 16 de febrero de 2012
Bárbara J. Figueroa Rosa / Primera Hora
El oficial de la Oficina de Servicios con Antelación al Juicio (OSAJ) que fungía como retén en el centro de vigilancia de grilletes electrónicos la noche que Alexander Rodríguez –quien tenía un grillete GPS– salió de su área restringida y asesinó a su ex compañera Wanda Camacho, fue despedido ayer sumariamente, y podría enfrentar cargos criminales por negligencia crasa.
Así lo dijo a Primera Hora el secretario del Departamento de Corrección y Rehabilitación, Jesús González, al explicar que, tras una investigación preliminar “pero concluyente”, se estableció que hubo “negligencia crasa” por parte del oficial, identificado como Carlos Cortijo Medina.
El Secretario dijo que la pesquisa concluyó que Cortijo Medina no respondió a múltiples llamadas de alerta que le hicieron desde el centro de operaciones de Secure Alert –compañía que, desde Ohio, monitorea los dispositivos electrónicos con GPS que actualmente tienen unos 380 imputados de violencia doméstica en la Isla– advirtiendo que Rodríguez había violado el perímetro.
“Las alertas comenzaron a las 5:30 de la tarde (del lunes) y hubo otras advertencias por parte de Secure Alert hasta las 5:52, diciendo que el agresor estaba entrando a su zona prohibida. De hecho, Secure Alert se comunicó con el agresor y le dijo que se moviera del área, pero éste dijo que tenía permiso e hizo caso omiso. Entonces es que, desde Ohio, comienzan a llamar a la oficina de vigilancia de OSAJ, pero el retén no contestó la llamada ni siguió con el protocolo”, explicó González, al agregar que el empleado tenía también acceso a ver los movimientos del agresor en una pantalla virtual que reflejó, en vivo, lo que estaba ocurriendo. Además, fue alertado mediante e-mails y mensajes de texto.
El Secretario expresó que al retén se le pidieron explicaciones sobre su inacción, y éste se excusó diciendo que sí había hecho las llamadas correspondientes según el protocolo, el cual establece que debía comunicarse con la víctima para advertirle sobre el peligro que corría. Luego, debía comunicarse con la Policía y el oficial sociopenal a cargo del caso. Nada de esto ocurrió.
“Se corroboró, y el retén no cumplió. Por eso la directora de OSAJ (Cyndia Irizarry) decidió acoger nuestra recomendación de una suspensión sumaria”, dijo González, al agregar que el oficial tiene diez días para comparecer a la agencia y presentar cualquier tipo de defensa.
Trascendió que una situación similar a la del lunes ocurrió hace un mes, cuando otro retén ignoró las alertas de un agresor en Patillas, quien logró remover el dispositivo de su pierna, cruzar su perímetro y herir con golpes en la cabeza a su víctima. En este caso, las autoridades arrestaron al individuo durante los hechos.
“Este empleado se llama Michael Vázquez de Jesús, contra quien también se emitió una orden de destitución... De hecho, este empleado debió haber sido suspendido hace semanas y por esto en parte la molestia del gobernador Luis Fortuño ayer, y su decisión de destituir al ex director de OSAJ”, dijo.
¿A qué otros castigos se enfrenta este empleado?
Cuando termine la investigación se referirá al Departamento de Justicia para evaluación de posible radicación de cargos criminales, porque se trata de un caso de negligencia crasa.
¿Está preparada la agencia para una posible demanda por los familiares de la víctima?
Si existieran reclamaciones se discutirá con los abogados y el Departamento de Justicia, pero no se puede tapar el cielo con la mano. Aquí hubo unos fallos y se privo a la víctima de otras oportunidades. Eso es algo que tenemos que reconocer.





