La premiación del equipo de baloncesto femenino fue uno de los momentos culminantes para la delegación puertorriqueña. (Para Primera Hora / Lino M Prieto)
martes, 1 de noviembre de 2011
Sara Del Valle Hernández / Enviada especial
Guadalajara, México. Los números pueden decir lo contrario, pero la impresión general es que las atletas puertorriqueñas fueron quienes sacaron la cara por Puerto Rico en los Juegos Panamericanos.
Desde la primera medalla de Nikki Gabrielle Martínez (plata) en taekwondo, pasando por la inesperada presea áurea del equipo femenino de baloncesto y terminando con el histórico oro de la boxeadora Kiria Tapia, las mujeres boricuas llegaron a México preparadas para dejarse sentir.
Esta apreciación es compartida dentro de las altas esferas dentro del Comité Olímpico de Puerto Rico (Copur) y, a su vez, por conocedores de la historia deportiva del país.
Para David Bernier, presidente del Copur, las victorias de las atletas se dieron justo cuando la ausencia de medallas comenzaba a desesperar a la delegación.
También destacó la actuación de varios equipos como polo acuático, balonmano, voleibol y sóftbol, que, aunque no obtuvieron medallas, ascendieron en sus respectivas posiciones con respecto a ediciones pasadas de los Panamericanos.
“Los logros de todas las mujeres fueron en momentos importantes. Ellas fueron protagonistas y lograron hazañas fundamentales”, dijo Bernier.
Sara Rosario, jefe de Misión de Puerto Rico y segunda vicepresidenta del Copur, dijo por su parte que las preseas de las atletas fueron más emblemáticas y de mayor sacrificio.
“Al equipo de baloncesto femenino no lo daban como contendor porque perdió en el Preolímpico”, sostuvo Rosario sobre las campeonas.
Explicó que, al conquistar la medalla de oro a mediados de los Juegos y en momentos en que la Villa Panamericana estaba repleta de atletas puertorriqueños, la victoria subió el ánimo al resto de la delegación. “Eso nos costó un regaño por la celebración en la Villa, pero no importa”, recordó.
Asimismo, Rosario sostuvo que durante los Panamericanos surgieron nuevas figuras.
“No todo fueron historias de victorias; lo que pasó con (la nadadora) Vanessa García y Asunción Ocasio (de taekwondo)... No ganaron, pero surgieron nuevos héroes”, indicó.
Bernier y Rosario coincidieron en que anticipaban algunos de los resultados favorables por las mujeres de la delegación.
“Esto es parte de un esfuerzo que se viene planificando desde hace tiempo”, dijo Rosario.
Las mujeres puertorriqueñas al final del evento aportaron ocho de las 22 medallas obtenidas por la delegación: tres de oro (Tapia, baloncesto y la pesista Lely Burgos), tres de plata (Martínez, la judoka Melissa Mojica y la tenista Mónica Puig) y dos de bronce (la judoka María Pérez y la pareja de voleibol playero Yarleen Santiago y Yamileska Yantín), lo que representa el 36 por ciento del total.
Mientras tanto, los varones aportaron 14 (tres de oro, cinco de plata y seis de bronce), para un 63.6 por ciento.
Previo a estos juegos, las mujeres habían ganado un total de 33 medallas panamericanas (tres de oro, 12 de plata y 18 de bronce).
“Con estos datos, se puede decir que las mujeres aportaron muchos triunfos en estos Panamericanos, especialmente en el renglón de las preseas de oro”, expresó Carlos Uriarte González, historiador del deporte puertorriqueño.
“Las ocho medallas son el total más alto en unos Juegos Panamericanos, superando a Río de Janeiro (2007), donde aportaron siete (tres de plata y cuatro de bronce)”, resumió González.
Ahora el reto será igualar o superar la cantidad en el 2015, en los próximos Panamericanos en Toronto, Canadá.







