Jorge Colón de Jesús fue arrestado por los fererales minutos después de que se dictará el veredicto. (Primera Hora / Vanessa Serra Díaz)
viernes, 30 de abril de 2010
Actualizado hace 753 días
(creado
09:50 a.m.)
Mariana Cobián / Primera Hora
Los seis acusados por 41 cargos relacionados a la masacre del barrio Pájaros, en Toa Baja, fueron absueltos de todos los cargos por el juez Juan José Delgado Delgado del tribunal de Bayamón.
El juez, sin embargo, halló causa para arresto contra los dos testigos principales en el caso que no estaban acusados. Al finalizar la vista, uno de los acusados -que fue absuelto- fue arrestado por agentes federales.
Ante una sala llena con la presencia de decenas de alguaciles y de su madre, el juez leyó nueve páginas en las que explicó el por qué de su determinación, que no se dejaría llevar por presiones, sino por la conciencia y la justicia.
"Recuerden que tenemos, no sólo el derecho, sino el deber de tener la conciencia tranquila y libre de preocupación... La duda que nos abarca no es especulativa ni imaginaria. El estado no logró disipar las dudas de la conciencia de este juzgador sobre la culpabilidad de los acusados", señaló Delgado Delgado.
Cuando fueron absueltos Aquilino Pizarro Ortega, Rafael Vélez Andino, José "Noño"Cruz Ortiz, Jorge "Peca" Reyes Santiago, José "Marcián" Colón de Jesús y Luis "Bebito" Hernández Cruz, solamente el último se mostró con los ojos aguados. Los demás se mantuvieron serios.
Una vez se emitió el fallo, se vació la sala y agentes de la Agencia Federal Antidrogas (DEA) y de Tabaco y Armas (ATF) entraron y arrestaron a Colón de Jesús. El portavoz de la DEA indicó que esta mañana un Gran Jurado emitió una acusación sellada en su contra.
La abogada de Colón de Jesús, Mayra López Mulero , destacó que evaluaría por qué arrestaron a su cliente. En cuanto a la absolución, manifestó que "el juez se creció como jurista "y no hizo caso a "barbaridades" que hicieron algunos funcionarios, refiriéndose a los fiscales.
Los jóvenes no emitieron comentarios al salir, pero algunas de sus madres estaban llorosas y decían "se hizo justicia".
La fiscal de distrito, Wanda Vázquez, quien llevó el caso junto a los fiscales Alberto Valcárcel y Enrique Rivera Mendoza, lamentó la decisión de juez, la cual "jamás voy a compartir". Envió un mensaje al pueblo de Puerto Rico de que la fiscalía sí probó el caso más allá de dudas razonables y que el juez basó su determinación solamente por lo declarado por el testigo estrella, Billy Alexis Vargas Pérez, quien tiene un acuerdo de inmunidad.
"Llegan como testigos y salen como acusados"
Vázquez adelantó que apelarán la decisión del juez de encontrar causa para arresto por cargos que no fueron radicados contra Vargas Pérez y la otra testigo de los hechos Claribel Ortiz, esposa y madre de dos de las víctimas de la masacre. La fiscal opinó que Delgado Delgado erró en derecho porque es el Departamento de Justicia el que investiga y radica cargos y no los tribunales .
"Si antes era difícil conseguir testigos ahora será peor. Llegan como testigos y salen como acusados. Eso es terrible", expresó Vazquez.
El juez mandó a citar a su sala a Vargas Pérez el lunes y a Ortiz el viernes para mandarlos a arrestar. En el caso de Ortiz, quien está fuera del país gracias al programa de protección a víctimas y testigos, encontró causa por tres cargos de maltrato de menores por llevar a sus dos hijos, de dos y tres años y a un menor de 16 años a hacer una transacción ilegal.
"No merece tener la custodia ni de una mascota, ni de un gato, ni de un perro. Nunca fue protectora ", dijo Delgado Delgado sobre Ortiz, a quien le fijó una fianza de $50 mil por cada cargo.
Contra Vargas Pérez encontró causa por 11 cargos de perjurio con una fianza de $75 mil por cada uno de los cargos, por entender que mintió en su sala. Trasladó su caso al tribunal de San Juan y citó una conferencia de status el 7 de mayo y vista preliminar el 14 de mayo.
En la masacre ocurrida el 5 de mayo de 2009 fueron asesinados Alexis Olivo Marrero, su hija Adrielyz, de dos años, y Angel Iván Vargas Soto, de 16 años. Resultaron heridos la esposa de Olivo Marrero, Claribel Ortiz y su hijo Adriel, de tres años.
Según la pesquisa, los cinco iban en un Mitsubishi a la farmacia Plaza, del barrio Pájaros, a encontrarse con un individuo que les vendería un rifle ilegal cuando fueron emboscados por varios sujetos que les dispararon en múltipliles ocasiones.





