jueves, 12 de agosto de 2010
Raúl Álzaga / Primera Hora
Australia es un equipo de gran tradición en este tipo de torneo, con nueve participaciones en su historial.
Lamentablemente para ellos, en sus últimas apariciones en torneos de calibre mundial les ha tocado toparse con Estados Unidos, que los eliminó en octavos de final en el Mundobásket 2006 y en cuartos de final en las Olimpiadas de Pekín hace dos años.
Para esta edición presentan un quinteto bien balanceado a pesar del retiro de su armador deluxe, C.J. Bruton, quien viene de reforzar a Quebradillas en el Baloncesto Superior, así como la ausencia del reconocido refuerzo Shawn Redhage y del lesionado centro de los Bucks de Milwaukee, Andrew Bogut.
La plantilla australiana siempre se ha caraterizado por su juego físico, pero también por sus buenos lanzadores a distancia y sus hombres altos con buen aro en la pintura. Esta escuadra no es la excepción, con jugadores físicos como Mark Worthington y Aleks Maric, pívots versátiles como David Andersen y Matt Nielsen, y armadores anotadores como Patrick Mills y Brad Newley.
El que no pueda asimilar golpes tendrá una noche larga frente a los australianos. Con la excepción de Grecia, y quizás Nueva Zelanda y Croacia, pocos equipos juegan más rudo que los australianos.
Van en ganga al rebote, especialmente los ofensivos, y luchan los balones sueltos como si su vida dependiera de ello.
En términos ofensivos, suelen ejecutar con paciencia a media cancha, moviendo bien el balón por aire y alimentando con eficiencia en la pintura a sus hombres grandes o a sus trespuntistas.
Quizás su mayor fortaleza es que tienen muchos jugadores medianos multiposición como Newley, Nielsen, Worthington, David Barlow y Joe Ingles que ponen el balón en el piso, lanzan a distancia y crean muchos problemas de pareos.
Aunque hay buena estatura, no hay capacidad atlética elite y cuando parean con equipos con saltarines veloces y talentosos como los que presentan usualmente Estados Unidos o con equipos más organizados que ellos como Argentina, confrontan muchos problemas defensivos.
Pasarán a segunda ronda y posiblemente les toque otra vez parear con Estados Unidos, donde volverán a quedar eliminados en octavos de final.






