Benicio del Toro expresó no sentirse mejor que nadie por trabajar frente a las cámaras, sino que ve su trabajo como uno más. (Primera Hora / Ana María Abruña)
lunes, 6 de julio de 2009
01:57 p.m.
Russell Rúa / Para Primera Hora
El actor puertorriqueño Benicio del Toro compartió esta mañana con un grupo de confinados que tienen en común con el ganador de un Óscar la pasión por el arte dramático.
En un informal encuentro, el laureado intérprete ofreció una breve charla en el Complejo Correccional de Bayamón 1072, en el que dio consejos a hombres allí confinados y féminas trasladadas desde la Cárcel de Mujeres de Vega Alta.
Incluso, pudo observar una escena dramatizada por un conjunto de convictos que también escribieron la pieza, pertenecientes al grupo teatral de rehabilitación "Tú decides", que dirige la actriz y productora Elia Enid Cadilla.
A través de la obra, que sería llevada a diversas escuelas, los presos quieren llevar el mensaje a los jóvenes de que no repitan los errores que ellos cometieron y los llevaron a perder su libertad.
"Dos cosas quisiera yo decir para (hacer) lo que yo hago. Número uno es disciplina, la disciplina es muy importante para que cualquier cosa siga mejorando o creciendo. Y una cosa que les puedo decir por experiencia es que si uno se enamora de algo, la disciplina es fácil. Tener amor hacia lo que uno hace, no importa el trabajo... la disciplina es muy importante para el crecimiento como persona o como profesional", comunicó el artista que ha protagonizado películas como "Traffic", "21 Grams" y "Che".
Benicio del Toro, criado en el sector capitalino de Santurce, dijo, además, que "una cosa bien importante para mi trabajo como actor y cineasta es la lectura. Sin leer no puedes seguir creciendo. Conociendo otras obras de teatro hechas por otras personas, en otra época, vas mejorando lo que estás haciendo ahora".
Preguntan los convictos
Además del discurso ofrecido, coordinado por el Secretario del Departamento de Corrección y Rehabilitación, Carlos M. Molina Rodríguez, Benicio del Toro aprovechó para someterse a una sesión de preguntas y respuestas de los presos, quienes se mostraron muy interesados en la labor artística del actor y con sus interrogantes demostraron estar al día en cuanto a la carrera de la estrella.
Uno de los confinados le cuestionó acerca de cómo se sentía de estar rodeado de personas que cometieron delitos graves como asesinato.
“Tengo solamente que decir que estoy aquí para ayudar a reafirmar que todavía puede uno, siempre que hay vida, ayudar a la sociedad de alguna manera. Se puede mejorar uno mismo. Hay errores que se hacen y siempre hay potencial para mejorar o para que la persona pueda seguir echando pa' alante, ayudando y mejorándose, y ayudando a otras personas. Siempre hay la posibilidad de que alguien que haya cometido un error tan grande pueda aportar algo a la sociedad o al prójimo", dijo Benicio del Toro, quien se mostró muy interesado en la conversación con los convictos, mas reaccionó cortante ante las preguntas de la prensa.
Uno de los presos le manifestó la preocupación de la escasez de taller actoral en la televisión puertorriqueña cuando salga de prisión.
Benicio del Toro, quien recomendó a los reos leer los libros "Relato de un náufrago" (Gabriel García Márquez) y "El viejo y el mar" (Ernest Hemingway), contestó diciendo que "cuando tú sales hay que buscar cómo te vas a expresar. No porque no hay un canal de televisión no quiere decir que no se pueden reunir ustedes, escribir una obra y llevarla a un teatro".
El actor, además, expresó no sentirse mejor que nadie por trabajar frente a las cámaras, sino que ve su trabajo como uno más. Sin embargo, manifestó que para escribir la historia de un personaje, como un albañil o un drogadicto, tiene que ponerse en los zapatos de una persona con esa experiencia o estudiarlo.
Elia Enid Cadilla, quien dirigió programas de teatro para poblaciones de riesgo en los Estados Unidos, dijo en un aparte con Primera Hora acerca del proyecto "Tú decides" que "esto es un programa que empezó bajo Zoé Laboy y en posteriores administraciones se fue estructurando más y consiguiendo talleres de actuación".
"Esto es un sistema correccional que implica toda una serie de reglamentos y restricciones. Yo soy productora, así que estoy acostumbrada a seguir las instrucciones y había varios maestros, pero por distintas razones fueron dándose de baja porque el sistema es difícil de trabajar, y terminé yo como la única maestra y he encontrado un montón de talento", dijo la actriz, que lleva siete años y medio como directora del programa teatral de todo el sistema correccional de Puerto Rico.





