Blake Griffin de los Clippers, de Los Ángeles, donquea el balón contra los Oklahoma City Thunder durante el segundo tiempo del juego en Los Ángeles. (AP Photo/Chris Carlson)
martes, 31 de enero de 2012
10:18 a.m.
Prensa Asociada
Los Ángeles.- La asombrosa sembrada de Blake Griffin con una sola mano sobre Kendrick Perkins enloqueció a los aficionados de los Clippers de Los Ángeles, encendió a sus compañeros, iluminó el universo de Twitter y quemó al Thunder de Oklahoma City.
Chris Paul tuvo 26 puntos y 14 asistencias el lunes en la noche en la victoria 112-100 que acabó con la racha de cuatro partidos ganados del Thunder en un enfrentamiento entre líderes de división.
Griffin le restó importancia a su magistral movimiento después del partido, y sólo una sonrisa socarrona rompió brevemente su expresión seria.
"Chris Paul llama mucho la atención de la defense contraria. Salió del pick and roll y me hizo el pase en el momento justo", dijo Griffin.
Paul agregó: "Le agradecí a Blake después del partido por dejarme participar" en la jugada.
DeAndre Jordan abrazó y cargó a Griffin para celebrar la spectacular sembrada mientras repetían el donqueo una y otra vez en el tercer cuarto.
La reacción en Twitter llegó rápida y furiosa.
El wide receiver de los Cardinals de Arizona Larry Fitzgerald escribió: "Blake Griffin acaba de hacer uno de los mejores donqueos de la temporada. Tal vez de su carrera".
Tracy McGrady de los Hawks de Atlanta escribió "Loco, loco el donqueo del amigo Blake Griffin".
Incluso la ex esposa de Shaquille O'Neal's estaba impresionada. Shaunie O'Neal tuiteó: "Dios mío!!! ¿Vieron la sembrada de Blake Griffin!!!? ¡Daaayyyummm!
Jordan, quien tuvo 11 puntos y 11 rebotes, tampoco se aguantó.
"Estaba impactado. No sabía qué hacer, sólo lo agarré (a Griffin). Lo golpeé un poco fuerte", dijo. "Voy a ir a casa a verlo otra vez. Probablemente será el protector de pantalla de mi teléfono".
Griffin supo que había logrado algo impresionante a juzgar por la respuesta estridente de la multitud. Entonces sintió a Jordan detrás de él.
"Me hizo una llave maestra", dijo Griffin. "No podía respirar".





