Mi caja de herramientas
lunes, 30 de agosto de 2010
Hay días en que me parece que mi mente está sufriendo de una sobredosis de cafeína. Y no es que haya tomado varias tazas de café, es que simplemente amanece produciendo miles de pensamientos por minuto y drenándome enormemente en el proceso. Lo maravilloso es que, en estos momentos, tengo la capacidad para darme cuenta de lo que me está pasando y trabajar con ello, reconocer que tengo que observar esos pensamientos, respirar, meditar y restablecer mi balance.
Uno se puede acostumbrar a todo, incluyendo a aquello que es tóxico, por eso es que es tan importante reconocer cuando ese caballo salvaje, que llamamos mente, está desbocado.
¿Qué pensamientos pueden servirnos como señal de alerta?
Ansiedad – Cuando sin explicación alguna nos sentimos empujados a comer, fumar, beber o constantemente chatear o textear, algo nos está diciendo que estamos bajo los efectos de la ansiedad. Reconócelos y busca cómo trabajar con ellos.
Desconfianza – Vivir constantemente mirando sobre el hombro pendiente de quién o qué es lo próximo que te va a hacer daño. La desconfianza nos deja exhaustos. Vivir esperando siempre lo peor de los demás es un reflejo de ti mismo. Si tú eres una buena persona ¿qué te hace pensar que los demás no lo pueden ser también?
Negatividad- La tendencia a enfocarnos en lo negativo está directamente relacionada con toda una cantidad de condiciones no sólo emocionales, sino también físicas (pueden encontrar más información en mi libro Mueve las ruedas de tu vida) El bombardeo de noticias negativas que recibimos en un día normal puede llevarnos a creer que no hay nada más. Rodéate de gente con sentido del humor y busca más allá de lo obvio.
Otras columnas del autor:
Ver más columnistas por:
Es necesario registrarse y activar su cuenta para participar.



