viernes, 26 de febrero de 2010
Actualizado hace 726 días
(creado
06:36 p.m.)
Raúl Álzaga / Primera Hora
¡Qué mal rato!
El canastero boricua de los Heat de Miami, Carlos Arroyo fue arrestado ayer en la mañana en Coral Gables (Miami) tras ser detenido conduciendo a poca velocidad, y por alegadamente no obedecer órdenes y resistir arresto.
Según la versión policiaca, un oficial motorizado hizo varias señas para detener a Arroyo debido a que el jugador fajardeño manejaba su auto Maserati más lento de lo permisible y estaba atrasando el tránsito.
Una vez Arroyo contuvo la marcha de su vehículo, el canastero se rehusó bajar del auto cuando el policía a cargo de la detención le solicitó que lo hiciera.
El informe policial indica que esa conducta provocó que varios oficiales adicionales fueran llamados al lugar y que Arroyo eventualmente accediera a salir del auto.
En ese instante, la policía decidió arrestar a Arroyo y éste alegadamente se resistió, por lo cual fue esposado a la fuerza.
Según los agentes, Arroyo se mostró “retante y confrontacional”. El informe también indica que “se convirtió en una amenaza para los oficiales y para él mismo”, por lo cual procedieron a esposarlo por los medios necesarios.
Su foto al momento del arresto muestra cortaduras y rasguños en ambas mejillas y en el cuello, lo que detalla el uso de fuerza empleada por los agentes de la policía.
Arroyo fue luego liberado bajo la promesa de asistir a los procedimientos judiciales. No tuvo que prestar fianza.
Arroyo pide perdón
Tarde anoche, el canastero emitió un comunicado en el cual pide perdón por el incidente y asegura que saldrá airoso del procedimiento en su contra.
“Yo estaba en mi auto en camino a mi práctica matutina cuando fui detenido por la policía. El incidente causó que me arrestaran por primera vez en mi vida. Sinceramente pido disculpas a todos mis fanáticos, a mi familia, a los Heat de Miami y a la comunidad del sur de la Florida por la publicidad negativa que ha surgido a raíz de los eventos de esta mañana”, indicó Arroyo, que nunca antes había estado involucrado en líos con la ley.
“Estoy confiado en que una vez salgan a relucir todos los acontecimientos en corte, este asunto será resuelto a mi favor”, añade el comunicado.
Arroyo se encuentra junto a su familia en su hogar en Miami y espera integrarse al equipo hoy sábado para el juego contra los Bucks de Milwaukee a las 4:30 p.m. (hora de Puerto Rico) en el American Airlines Arena.
Por otro lado, Pat Riley, presidente de los Heat, emitió un comunicado indicando que “Estamos al tanto de la detención de Carlos Arroyo esta mañana y aunque siempre apoyamos a todos nuestros jugadores, esto es un problema legal que está pendiente y no tenemos ningún comentario al respecto en este momento”.






