En situaciones habituales, una lesión como la que sufrió Carlos Arroyo requiere, al menos, dos semanas de descanso absoluto. (Enviado especial / Juan Luis Martínez Pérez)
martes, 31 de agosto de 2010
Raúl Álzaga / Enviado especial
Ankara, Turquía. Tal parece que no todo está perdido para el base Carlos Arroyo.
Ayer lunes, la prognosis había mejorado levemente, al punto de que Arroyo podría ver acción en segunda ronda si Puerto Rico logra avanzar.
Según el entrenador Víctor Vargas, la lesión en el muslo derecho que sufrió Arroyo el pasado sábado ante Rusia está dando señales de mejoría luego de cuatro terapias diarias por los pasados dos días y descanso absoluto.
“En NBA, una lesión como esta requiere por lo menos dos semanas de descanso total y terapia. Aquí estamos tratando de aliviarlo lo más pronto posible, pero tampoco queremos arriesgarlo a que se agrave severamente por el mero hecho de lanzarlo muy temprano al tabloncillo”, dijo Vargas.
“Ya por lo menos puede doblar la rodilla hacia arriba a un 90 por ciento y el movimiento de cadera está más flexible. El domingo por la mañana no podía ni hacer eso. De hecho, el sábado en la noche casi ni durmió por el dolor. Pero con las terapias intensivas ya por lo menos puede caminar sin tanto dolor”.
Vargas indicó que se ha mantenido en contacto directo con los entrenadores de Arroyo del equipo Heat de Miami.
“Ellos llaman a cada rato para ver cómo sigue Arroyo. Pero lo estoy cuidando bien. Él está superdeseoso de jugar, pero no vamos a cometer una locura con él”.





