Carmen Yulín nunca sintió tanto miedo como cuando la agredieron en el Capitolio

 
 
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Carmen Yulín nunca sintió tanto miedo como cuando la agredieron en el Capitolio

Aun cuando presentó su identificación a un agente policial el pasado miércoles, la represen-tante popular Carmen Yulín Cruz Soto, recibió una paliza en la que un brazo resultó lesionado. (Primera Hora / Heriberto Castro )

martes, 6 de julio de 2010
Nydia Bauzá / Primera Hora

“Esto es pa' ti, Carmen Yulín”. La frase le retumba en la cabeza y las huellas de los macanazos todavía están frescas en su cuerpo.

“Yo nunca sentí tanto miedo como cuando vi esa macana”, relató ayer a Primera Hora la representante popular Carmen Yulín Cruz, todavía adolorida, con un yeso en el brazo izquierdo, moretones en los muslos y costillas y tomando medicamentos para el dolor.

La legisladora está en proceso de identificar a un agente de la Fuerza de Choque que literalmente le cayó encima cuando fue en auxilio de una joven a quien los policías agredían en el vestíbulo del Capitolio el pasado 30 junio.

Los macanazos le provocaron una inflamación en los ligamentos y tendones del brazo izquierdo que la mantienen con un yeso de tres cuartos y un cabestrillo.

Cruz narró que el día del incidente estaba observando en el vestíbulo cuando un grupo de estudiantes de Radio Huelga trataba de entrar de forma pacífica a la Casa de las Leyes.

“Se arma un escarceo, que no puedo decir cómo empezó. Los estudiantes se sientan en el piso en el detector de metales. Una joven rubia estaba sentada de espaldas cuando viene un oficial de la Fuerza de Choque altísimo y empieza a darle patadas. Le digo: ‘No la toques, déjala tranquila, para eso’ y con la sonrisa de la insinuación sexual el oficial me dice: ‘¿Quién me lo va a parar’”, relató Cruz.

La representante le mostró al policía su tarjeta de identificación del Capitolio y le dijo que era legisladora.

“Entonces me dijo: ‘Esto es pa' ti, Carmen Yulín’”, narró.

“Me cubro con el antebrazo y siento el primer golpe. Después me dio otro en las costillas. Ahí alguien grita: ‘Representante, no respire’. Sentí un ardor bien fuerte en los ojos y pulmones. Salgo a correr para huir del policía y siento que me da otro golpe en las piernas y en la cadera derecha, con la macana de lado”, prosiguió.

“Siento que alguien me agarra por la trabilla del pantalón y la persona, que no sé quién fue, literalmente me hala por encima del counter de recepción para ayudarme a salir del área. Ya no veía por el pepper spray”, sostuvo.

Dijo que pudo identificar por la voz a un ayudante del senador Antonio Fas Alzamora, quien la llevó a enfermería.

Aunque se quejaba de dolor en el antebrazo, la legisladora dijo que por su condición de asmática, en ese momento su prioridad era controlar una posible reacción alérgica. Recibió oxígeno y estuvo en terapia por más de dos horas en enfermería.

No fue hasta el día siguiente que fue examinada por el ortopeda Luis Miranda Torres y le tomaron placas, cuando se percata de los golpes que tenía en diferentes partes del cuerpo.

“Yo sabía que me habían dado, pero no me había percatado cuán fuertes habían sido los cantazos”, dijo la legisladora popular al exhortar a los ciudadanos a que asistan a la marcha del 18 de julio.

“Si nos rendimos ante el sentimiento de impotencia, la macana siempre se va imponer y yo me rehúso a vivir en un país donde los derechos civiles sin la que la ciudadanía cambie su indignación por acción”, dijo Cruz, quien fue entrevistada por Primera Hora en un banquillo en el exterior del centro comercial Plaza Las Américas.

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