Se indicó que, por tratarse de una propiedad privada, no podían entrar a la finca sin autorización de Félix “Tito” Trinidad. (Primera Hora / Andre Kang)
viernes, 19 de febrero de 2010
Nydia Bauzá / Primera Hora
Naranjito El ex campeón mundial de boxeo Félix “Tito” Trinidad cerró con candados ayer los portones de su finca en el sector Feijó de Naranjito, mientras, el director regional de San Juan del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), Héctor Sánchez, y el comisionado del Cuerpo de Vigilantes, Félix Salas, pudieron observar los daños, río arriba, aunque con cierta indiferencia.
Ambos funcionarios se presentaron a media mañana al área de los portones de la finca de Tito y le informaron a la prensa que no inspeccionarían la propiedad porque el dueño no se encontraba allí. Dijeron que, por tratarse de una propiedad privada, no podían entrar a la finca sin autorización de Trinidad.
Salas dijo que la oficina de Trinidad le había indicado que el ex monarca no podía estar en el lugar por compromisos previos y que estaría disponible hoy viernes a las 3:00 p.m.
Varios residentes de La Maya y de otras comunidades naranjiteñas que estaban allí no se dieron por vencidos, y aunque les dio trabajo, lograron convencer a los funcionarios del Gobierno para que inspeccionaran el área a través del río Guadiana. Casi obligados, los funcionarios accedieron a ver el lugar. Se les unieron la inspectora de calidad de agua de la Junta de Calidad Ambiental, Frances Acevedo Morales, y Gadiel Franco, oficial de permisos ambientales, también de la Junta.
Después de observar el río y la quebrada, el Comisionado dijo que le recomendaría al secretario de Recursos Naturales, Daniel Galán Kercadó, que ordene paralizar las obras en la finca de Trinidad hasta tanto la agencia pueda hacer una evaluación minuciosa del lugar. Según Salas, preliminarmente pudo ver un relleno y sedimentación en el área.
Sin embargo, el funcionario dijo que no quería llegar a conclusiones hasta que realicen una investigación formal. Tanto él como el director regional del DRNA no quisieron llegar hasta el área de las cascadas “por ser propiedad privada”.
No fue así con los oficiales de la Junta, que -al igual que la prensa y la comunidad- accedieron al lugar a través del río y tomaron notas y fotografías de los daños.
Incluso, los funcionarios indicaron que Trinidad no tiene un plan de control de erosión y dijeron que en la búsqueda inicial del caso no aparece ningún permiso solicitado por Trinidad a la JCA.
“No tengo ningún tipo de evidencia de que tenga el permiso”, dijo la inspectora de calidad de aguas.
El permiso simple del DRNA, con el nombre de OTIT Realty Investors Inc., y de HF Engineering Consultant Group como concesionario, fue retirado de los portones de entrada de la finca. Los nombres de estas empresas no aparecen registrados en el Departamento de Estado.
En el recorrido por el río, Primera Hora encontró ayer que el letrero de “Prohibido el paso” que estaba colocado en un árbol fue removido. Había verjas de plástico en la parte que había sido cortada del lecho del río. Además, se colocaron pacas de heno en algunas partes del río y en la quebrada. También había un cunetón que tampoco estaba cuando accedimos al río la pasada semana.
“Esas pacas de heno fueron colocadas recientemente; no tienen las mallas de sedimentación y están mal puestas porque permiten el paso de las escorrentías. Esto ha sido una presentación para el día de hoy (ayer)”, dijo el ingeniero Francisco Morales, quien radicó las querellas en agosto del año pasado en el DRNA y la JCA.
Salas dijo que en agosto de 2009 el Cuerpo de Vigilantes hizo una evaluación técnica, pero la misma no fue completada.
¿Tito estaba cumpliendo con el permiso?
No pudimos determinar eso porque el vigilante (que tenía a su cargo la querella) no tenía el expertise para eso.
El Comisionado dijo que después que se radicó la querella se inspeccionó el lugar en octubre de 2009 y se requirió hacer una evaluación más completa porque había “otras situaciones que evaluar”.
María Elena Negrón, otra residente, les reclamó a los funcionarios del DRNA por qué no le habían informado a la comunidad sobre el estatus de la querella. Éstos le dijeron que la querella inicial aparecía con nombre “desconocido”.
Sin embargo, el querellante dijo que radicó dos veces la misma querella vía telefónica con su nombre y apellido y que el vigilante Juan Negrón tenía su número de teléfono. Incluso, indicó que después de radicarla, Tito se atolló en la finca y después que lo ayudó a salir le dijo su nombre y el ex triple campeón del boxeo le dijo: “Pero si tú fuiste el que me radicó la querella”.





