lunes, 22 de marzo de 2010
04:27 p.m.
Inter News Service
Tras el anuncio del gobernador Luis Fortuño de incluir los terrenos que colindan con los bosques Río Abajo, Tres Picachos y Guánica, como parte de las reservas de bosques estatales, los miembros del Sierra Club de Puerto Rico reiteraron hoy su preocupación con el peligro que enfrentan otras áreas naturales no protegidas por el Gobierno.
“Cualquier gestión a favor de la protección ambiental es bienvenida. Pero hay que reconocer que algunas de las áreas naturales más importantes de Puerto Rico están en peligro por acciones del mismo Gobierno que declara 2010 como el año verde de Puerto Rico”, señaló en declaraciones escritas Camila Feibelman, coordinadora de la organización ambientalista.
“Para mostrar que los anuncios de hoy no sólo son publicidad verde, el Gobernador puede tomar la acción inmediata de: devolver la designación de reserva natural al Corredor Ecológico del Noreste, la costa de El Yunque; puede hacer cumplir la Ley del Karso, un área que provee agua para una cuarta parte de la Isla; y, en adición de repartir bombillas eficientes, puede retirar la propuesta de una nueva planta de carbón en el sur, que no sólo pone la salud de la gente en riesgo pero hace una contribución enorme al calentamiento global", añadió Feibelman.
Con la orden ejecutiva firmada hoy por el Gobernador, el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales adquirió 2.090 cuerdas de terreno para su conservación.
Sin embargo, el Sierra Club enumeró más de una decena de áreas de importancia ecológica que deben ser protegidas.
Entre otras mencionaron que el Corredor Ecológico del Noreste, entre los municipios de Luquillo y Fajardo; la región del Karso, al norte de la Isla, Reserva Natural Humedal Punta Viento en Patillas, la isla de Vieques, la playa Flamenco en Culebra y el Caño Marín Peña, son áreas naturales que permanecen en riesgo de ser desarrolladas sin protección gubernamental alguna.





