El senador Carmelo Ríos dijo que esta alianza busca promover el uso de una línea telefónica como un enlace cibernético para que los consumidores –niñez, jóvenes o adultos– puedan denunciar solicitudes no deseadas en la Internet. Le acompaña el secretario del DACO, Luis Rivera Marín. (Primera Hora / Andre Kang)
miércoles, 14 de diciembre de 2011
Nydia Bauzá / Primera Hora
Uno de cada cinco niños recibe una solicitud no deseada o un acercamiento de un depredador sexual en la Web, reveló un estudio realizado en el 2005, en Estados Unidos.
El mismo estudio arrojó que uno de cada 25 niños recibió ofrecimientos de dinero, regalos o un encuentro físico, y un 56 por ciento de éstos provee información en línea de dónde vive, a qué escuela asiste y sus intereses. La muestra abarcó 1,500 niños y adolescentes de 10 a 17 años.
En Puerto Rico no hay estadísticas oficiales, pero el problema de la pornografía infantil y la explotación sexual de menores es preocupante.
El año pasado se procesaron 230 casos en la Isla. Ese mismo año se reportaron a las autoridades federales unas 632 pistas para investigación. Actualmente, unos 100 casos están bajo la lupa en el país.
La realidad es que nuestros niños y adolescentes, que pasan horas muertas navegando por la Internet, pueden convertirse en presa de depredadores sexuales. Éstos se valen de identidades falsas y de trucos para embaucarlos y lograr un encuentro físico.
Ayer se anunció una alianza entre el Centro para Menores Desaparecidos y Explotados Sexualmente de Estados Unidos, el Senado, el Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO) y la Universidad de Puerto Rico (UPR) para combatir este grave problema.
El senador Carmelo Ríos dijo que el esfuerzo conjunto persigue en primer lugar promover el uso de una línea telefónica (tip line) que ya funciona como una especie de 9-1-1 y un enlace cibernético para que los consumidores –niños, jóvenes y adultos– puedan denunciar solicitudes no deseadas en la Internet.
La línea 1-800-The-Lost (1-800- 843-5678) y el enlace www.cybertipline.com están conectados en Puerto Rico a DACOSafeKids, al Servicio Federal de Inmigración y Aduana (ICE, por sus siglas en inglés) y con la Policía de Puerto Rico, explicó el secretario del DACO, Luis Rivera Marín.
El funcionario dijo que el DACO se asegurará de que todas las compañías de telecomunicaciones cumplan con la legislación que las obliga a estar registradas y que refieran toda actividad sospechosa al Centro.
También indicó que harán una campaña educativa en escuelas públicas y privadas, y en organizaciones de niños para dar a conocer el tip line. “Hacemos una alianza con el Centro y esta tarde (ayer) vamos a reunirnos con las compañías de telecomunicaciones para asegurarnos que todos los niños y los padres conozcan que el tip line es como un botón del pánico”, indicó el secretario del DACO en una conferencia de prensa en el Capitolio.
“Nuestra niñez está vulnerable y tiene que saber defenderse”, sostuvo Rivera Marín, quien recordó que el año pasado se procesaron cerca de 230 casos de pornografía infantil en Puerto Rico.
La directora de proyectos especiales del Centro estadounidense, María Luisa Cody, dijo que, como parte del esfuerzo de colaboración con las agencias gubernamentales en Puerto Rico, se dará impulso a un estudio que se hace en la Isla para enfrentar el problema de la pornografía infantil.
El estudio, que está en manos de la UPR, abarcará una muestra de 1,900 estudiantes de escuela intermedia y superior para obtener un perfil de las tendencias de comunicación de los niños y adolescentes en la red cibernética. “Nos vamos a aliar con DACO y con la UPR para conocer cuáles son los comportamientos de los niños en Puerto Rico para que no utilicemos información que quizá no tiene nada que ver con la realidad en la Isla”, sostuvo Cody, quien es psicóloga social.
Dijo que el problema atañe a todos: padres, escuelas, comunidades, y a los medios de comunicación. “Necesitamos de todos. Tenemos que ser preventivos”, acentuó.
“Va a ser una ofensiva de informática. Los niños de hoy, desde los cinco o seis años, están expuestos a depredadores sexuales. Es tan sencillo como crear una identidad falsa en Facebook y aprovecharse de estos niños para darles la falsa impresión de que son sus amigos”, dijo el senador Ríos.
El legislador sostuvo que muchos casos no se reportan por desconocimiento. No descartó que el esfuerzo de colaboración se traduzca en una futura legislación, pero no precisó en qué consistiría.
El secretario del DACO dijo que el propuesto Código Penal recomienda tipificar como delito grave de cuarto grado la posesión, distribución y producción de pornografía infantil y castigarlo con una pena fija de 12 años de reclusión, sin derecho a bonificación. Ahora se tipifica como un delito grave de tercer grado, con una pena de entre tres a ocho años de reclusión. Rivera Marín también propuso que en el currículo del Departamento de Educación se incluya un módulo sobre el manejo adecuado de la tecnología cibernética.





