Chemo Soto dice que Melinda Romero está loca

 
 
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Chemo Soto dice que Melinda Romero está loca

Soto y su hermano Ángel “Güiso” Calderón tienen más de 200 gallos con potencial para ser campeones de combate. (Para Primera Hora / Rafael Pichardo)

viernes, 15 de octubre de 2010
Bárbara J. Figueroa Rosa / Primera Hora

Si alguien está requeteenfogonao con el proyecto que impulsó la senadora Melinda Romero, que en un principio afirmó que su efecto podría ser ilegalizar las peleas de gallos, es el alcalde de Canóvanas, José “Chemo” Soto, quien advirtió que su hija Lornna -quien es senadora- será la primera en boicotear la medida que catalogó como una “loquera”.

“Melinda está loca y escribe ahí que lo dijo Chemo Soto... Total, eso no va para ningún lado porque Lornna, que es una gallera de toda la vida y tiene más pull que ella en la Legislatura, no lo va a permitir. Chacho, que deje esa loquera”, dijo el coloquial político mientras le mostraba a Primera Hora un rancho en el que cría -junto con su hermano materno Ángel “Güiso” Calderón- más de 200 gallos con potencial para ser reyes de combate.

El Alcalde, quien es un apasionado del deporte del pico y las espuelas, expresó que con su intención Melinda está atentando contra una tradición cultural que existe “desde la época de mis bisabuelos”.

Pero, fue más allá y dijo que su molestia con la senadora es tal que “se cortó las patas conmigo”.

“Yo la ayudé para que llegara a su escaño, pero conmigo no cuenta. Estoy bien molesto y que para acá no venga a buscar votos. Y me da pena, porque yo soy amigo de su papá (Carlos) Romero”, manifestó Chemo al recomendarle a Melinda que si no le gustan las peleas de gallo, “que se quite de legisladora y que se vaya a vivir para Estados Unidos porque allá nadie ve nada de eso”.

Lornna “la gallera”

Mientras Chemo conversaba entusiasmado sobre cuál es el proceso de crianza de los gallos, le llegó de nuevo el coraje e insistió en la posible rivalidad de su hija Lornna con Melinda. “Chacho, Lornna tiene que estar bien enfogoná porque Lornna se crío entre gallos y este mundo le fascina”, insistió Chemo al dejar volar sus recuerdos.

“Güiso, dile ahí... ¿verdad que Lornna es casteadora (criadora de aves de combate)? Bueno, imagínate, Lornna era la que cobraba la taquilla en una gallera que yo tuve”, relató orgulloso Chemo, quien fue dueño de la Gallera Campo Rico entre 1983 y 1987.

“Allí tenía más de 500 gallos y Lornna era loca con ir. Recuerdo que era fanática de un gallo que se llamaba Culebrilla y de otro que se llamaba Avión. A ella le encantaba ver a Avión pelear porque aquel contrallao gallo mataba a sus contrincantes en el aire y los dejaba patas arriba”, continuó narrando.

historia de sus gallos

Pero, ¿cómo surgió el amor de Chemo por los gallos?, le preguntamos.

“Bueno, mija, yo fui un niño que no jugó con carritos de madera. A mí lo que me echaron al corral, ¿tú sabes? La cosa esa en donde ponen a los nenes a dormir, fue un gallo”, dijo en un tono gracioso el alcalde de 66 años.

Y es que, según Chemo, su abuelo y su papá eran criadores de gallos e incluso tenían clubes clandestinos para promover el deporte, en el que se suele apostar dinero.

“Yo soy gallero de toda la vida. Al igual que mis hermanos y mis 10 hijos... a todos les gusta mucho esto”, expresó quien tiene un gallo disecado en su oficina como muestra de su afición por estas aves.

“El gallo de mi oficina se llamaba ATH”, dijo. Ujum, así como lee, se llamaba como comúnmente se le dice a las tarjetas de débito.

“Es que aquel gallo nos dejaba mucho dinero. Con ése apostábamos 1,000 y 500 pesos...”, destacó sobre el animal que quedó “malito de una pata” en un combate, por lo que el Alcalde decidió curarlo para “echárselo a unas gallinas y, después, lo mandé a disecar”.

Pero, después de ATH han llegado muchos otros campeones, entre ellos sus gallitos actuales de la buena suerte.

“Éste se llama Mc Carson... es de la raza camagüey. Ahí donde lo ves, ha ganado 10 peleas. Y éste que ves al otro lado es el segundo Culebrilla, es familia del que te conté orita que le gustaba a Lornna. Éste es un gallo rubio bien rápido y, de 13 peleas, ha perdido una solamente”, contó entusiasmado Chemo, quien visita semanalmente algún club gallístico, del que siempre sale premiao.

De hecho, la última apuesta la hizo tan reciente como la semana pasada en una gallera de Aibonito.

“Llevamos cuatro y ganamos tres. Güiso, ¿de esas peleas nos ganamos como mil pesos, verdad?”, le preguntó a su hermano, quien asintió con la cabeza. De más está decir que esta semana regresa al club. Tal vez, al de Isla Verde, su preferido.