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Choque de policías y trabajadores en acto de desobediencia civil frente a La Fortaleza

Hoy se suscitó un choque entre agentes de la policía y manifetantes del acto de desobediencia civil. (Andre Kang / Primera Hora)

martes, 29 de septiembre de 2009
12:14 p.m.
Mariana Cobián / Primera Hora

Los empujones y macanazos no se hicieron esperar hoy, cerca del mediodía, cuando un contingente de cerca de 50 oficiales de la Unidad de Operaciones Tácticas de la Policía, con macanas en mano, sacó a los manifestantes de un acto de desobediencia civil frente a La Fortaleza, en la calle del mismo nombre, en el Viejo San Juan.

Agentes de la Policía cortaron con sierra eléctrica las cadenas con las que se mantenían encadenados cuatro miembros del Sindicato Puertorriqueño de Trabajadores (SPT) sentados frente a La Fortaleza, del acto en contra de los 16,970 despidos de empleados públicos, anunciados el viernes pasado.  

Los periodistas que se encontraban en la calle La Fortaleza también recibieron empujones y macanazos de los oficiales de la Policía.

Minutos antes del forcejeo, a eso de las  11:48 de la mañana, el superintendente asociado de la Policía, José Rosa Carrasquillo, salió acompañado de altos oficiales de los portones de La Fortaleza y sostuvo una conversación con el presidente de la Asociación de Trabajadores, José Rodríguez Báez.

"Nosotros mantenemos nuestro acto de desobediencia civil pacíficamente. Nos mantendremos aquí. Voluntariamente no nos vamos a mover. Lo úinco que pedimos es no violencia", le dijo Rodríguez Báez a Rosa Carrasquillo, quien le contestó que "tenemos que moverlos pero lo haremos lo coordinadamente y pacíficamente posible".

Sin embargo, el resultado fue otro.

"Las instrucciones fueron de prudencia. Esto es una protesta civil, pacífica. Los coroneles hablaron con los líderes. Estaban bloqueando una calle. Ninguna protesta en Puerto Rico se les permite que bloqueen una calle. En una manifestación civil, pacífica, la primera línea es el diálogo. Cinco veces se habló con ellos", manifestó Rosa Carrasquillo a Las Noticias Univisión.

Por su parte, el superintendente de la Policía, José Figueroa Sancha, le sugirió a la ciudadanía a "bajar un poco los ánimos" para evitar incidentes como éste.

"Lo primero es el diálogo. Si por diálogo ellos no entienden, pues nosotros tenemos que proteger al Gobernador y el perímetro es en la calle Cristo. Lo importante aquí es bajar un poco los ánimos. Todos somos puertorriqueños y todos vivimos en la misma isla. Lo único que pedimos es hablar porque si se habla pudimos haber evitado esto", dijo Figueroa Sancha a Univisión.

Líderes de otros sindicatos se mantenían en los alrededores solidarios y pendientes a rumores de que serían arrestados, pero adelantaron que, de ser así, no se resistirían.

Uno de los encadenados, que estaban sentados sobre cojines en la calle adoquinada desde las 7:15 de la mañana, era el presidente del SPT, Roberto Pagán, quien señaló que el acto de desobediencia civil es una "acción más simbólica que nada".

"Como el Gobierno cerró las puertas a miles de trabajadores nosotros estamos cerrando la oficina del Gobernador simbólicamente", expresó Pagán, quien adelantó que esta es la primera de diversas acciones que realizarán previo al paro nacional del 15 de octubre.

Además de Pagán se encadenaron Elsi Santana, Jannette Estrada y Héctor Rosario, miembros del sindicato y empleados del Departamento de Educación.

El superintendente auxiliar de Operaciones de Campo, Leovigildo Vázquez, llegó a la calle La Fortaleza a eso de las 10:00 de la mañana e indicó que se comunicaría con Figueroa Sancha para determinar si moverán a los manifestantes fuera del lugar.

Entre las consignas que entonaron se escuchó "Fortuño mentiste, tus promesas no cumpliste" y "Cuando hablaste de despidos juraste no era conmigo".

Luego, a eso de las 10:30 a.m., varios colocaron una carpa blanca sobre los manifestantes. Acto seguido, Pagán se levantó del suelo y exclamó "se acaba de levantar el campamento de la dignidad, de aquí no nos moveremos".

"Este Gobernador abusador que masacra a la familia puertorriqueña, no saldremos hasta que no revierta los despidos", señaló Pagán a viva voz a los presentes incluyendo a la Policía, quien se mantenía atenta a la orden para la movilización de los manifestantes.

Manifestantes no responderán con violencia 

“No vamos a responder violencia con violencia porque nos asiste la fuerza de la verdad”, expresó el obispo Juan Vera al dirigirse a los manifestantes que fueron movidos a la fuerza hacia la calle del Cristo.

“A los hermanos de la Fuerza de Choque les decimos que los queremos, que los amamos y sentimos que les haya tocado ser utilizados para este acto innecesario del día de hoy”, dijo Vera.

El superintendente José Figueroa Sancha llegó luego de que concluyera la manifestación y alegó que “empujones y violencia son dos cosas diferentes”.

“No se usó el rotén, solo se movió el perímetro donde había que establecerlo, mi posición es de dialogar, bajar revoluciones y volver a la calma”, dijo Figueroa Sancha.

Cuando se le cuestionó por qué Rosa Carrasquillo, el superintendente asociado de la Policía, había dicho que se haría pacíficamente y no fue así. Contestó muy molesto:  “Si dicen que no se van a mover, aquí la ley y el orden lo pone la Policía de Puerto Rico”.