Manolo Cintrón dirigirá esta noche a los Leones de Ponce por primera vez esta temporada. . (Primera Hora / Archivo / Juan Luis Martínez Pérez)
martes, 16 de marzo de 2010
Raúl Álzaga / Primera Hora
Sólo un invicto quedará intacto a partir de esta noche en el Baloncesto Superior Nacional. Los Leones de Ponce (4-0) enfrenten a los Capitanes de Arecibo (2-0) en el duelo entre los dos quintetos que aún no conocen la derrota en la temporada 2010 del BSN.
Los Leones, que tendrán a su dirigente Manolo Cintrón debutando esta temporada luego de su participación en la Liga de México, vienen de vencer a los equipos de Quebradillas, Humacao, Mayagüez y Guaynabo en sus primeros 10 días de acción, mientras que Arecibo ganó sus dos partidos del BSN en la primera semana antes de viajar a Estados Unidos para ganar sus dos compromisos en la Premier Basketball League.
“Realmente he estado tan ocupado entre una liga y otra que no he tenido tiempo para hacer el trabajo de espionaje contra los Leones, así que iré al juego tocando de oído”, reveló el dirigente de los Capitanes, David Rosario.
“Para mí va a ser un juego interesante porque tendré que hacer ajustes sobre la marcha en el partido. El juego nos va a dictar la pauta”.
No obstante, Rosario está confiado en que su conocimiento sobre los jugadores de Ponce le pueda ayudar en este desafío.
“Conozco el juego de los jugadores nativos de ese equipo y eso me da unas pistas. La variante es que no he visto jugar a sus refuerzos”, dijo Rosario, que prefiere pensar que serán los Leones los que tengan que preocuparse por lo que harán los Capitanes.
“Nosotros estamos muy bien, sin lesiones y con una gran gama de alternativas. Estamos jugando a un gran nivel”.
Los esfuerzos por conseguir a Manolo Cintrón, de Ponce, no dieron éxito.
El delantero Ricky Sánchez debutará en uniforme de los Cangrejeros de Santurce, esta noche, cuando su equipo visite a los Caciques de Humacao en la cancha Emilio Huyke.
Sánchez viene de jugar para Cintrón con los subcampeones de la liga de México, Halcones Rojos de Veracruz, donde promedió 9.3 puntos y 3.7 rebotes por juego.





