Margarito podría ser más difícil de lo que parece
Bateador emergente
lunes, 14 de abril de 2008
El que compró paquetes de hamburguers y cajas de cervezas para ver la pelea del sábado, debe estar ahora buscando espacio en el refrigerador para tratar de acomodar lo que sobró porque la velada de boxeo duró la mitad del tiempo que se esperaba.
Antonio Margarito destrozó a Kermit Cintrón en seis asaltos y Alfonso Gómez no salió al sexto asalto para seguir recibiendo golpes de Miguel Cotto. Entre los dos cubrieron 12 asaltos, que es lo que regularmente dura una pelea.
Parece que por el momento, el libreto de Bob Arum está saliendo a la perfección. Sus dos protegidos salieron por la puerta ancha, ambos con victorias contundentes, y preparan el escenario ahora para un nuevo capítulo, Cotto-Margarito el 26 de julio próximo. Dos cosas saltan a mi mente al pensar en este encuentro. Primero, que un pleito con Margarito podría ser más difícil de lo que muchos piensan, y segundo, que mientras más se tarde Floyd Mayweather en pelear con Miguel Cotto, menos probabilidades tiene de ganarle al boricua.
No se confundan con el estilo marrullero y poco estilizado de Margarito cuando se sube a un cuadrilátero. “El Tornado de Tijuana” siempre va muy preparado a sus peleas. Nunca ha sido noqueado, ni siquiera derribado en las cinco derrotas que tiene en su palmarés, y la verdad es que parece que hay que darle con un marrón para frenarlo. Y es que, contrario a la mayoría de los boxeadores que suben al cuadrilátero “a tratar de que no le peguen”, Margarito parece decir “no me importa que me den” y sigue su plan de pelea hasta conseguir su objetivo. Ahora bien. El boxeo de Kermit Cintrón está lejos de parecerse al de Cotto, por lo que, tal como le pasó con Williams, Margarito podría tener problemas con un boxeador como Cotto que sabe desplazarse perfectamente sobre la lona.
Mientras, Mayweather sigue huyéndole como el diablo a la cruz a un posible encuentro con Cotto y algo me dice que comete un grave error. Cada pelea que pasa, Cotto madura aún más como boxeador y pule mejor sus herramientas. Parece que el tiempo obra en su contra y al final del camino será inevitable un encuentro con el boricua si es que quiere demostrar que es el mejor libra por libra. Para ese tiempo podría ser más difícil que ahora. Pero por lo pronto, Margarito y otra compra de hamburguers y cerveza. Puede ser que esta vez no sobre ninguna de las dos cosas.
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