jueves, 22 de diciembre de 2011
Luego de la decepcionante Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull, la cual obtuvo críticas tibiamente favorables -incluida la de éste servidor- simplemente porque era Indiana Jones y la nostalgia es muy poderosa, muchos se preguntaron si Steven Spielberg aún era capaz de filmar una aventura tan emocionante como con las que se dio a conocer al principio de su carrera.
Esa duda se disipa con The Adventures of Tintin, la nueva cinta del laureado cineasta estadounidense que comparte muchas similitudes con las intrépidas hazañas del famoso arqueólogo que inmortalizó Harrison Ford en la pantalla grande, aunque no contiene todas sus virtudes. No obstante, la dirección de Spielberg, a la que da rienda suelta dentro de su primera incursión en el medio animado, está tan aguda como siempre.
“Tintin”, un joven periodista con un olfato para meterse en problemas y resolver misterios, es el protagonista de cientos de historietas escritas e ilustradas por el artista belga Hergé entre 1929 y 1983. Basta con esa descripción del personaje para ver por qué Spielberg se interesaría en él: en lugar de un arqueólogo, tiene a un reportero viajando por el mundo e involucrándose en peligrosas aventuras.
El temerario personaje hace su debut en Hollywood con una aventura que es tan divertida y emocionante como la fama que lo precede, aunque al final lo que conocemos de “Tintin”, en su carácter personal, sea mínimo. Todo comienza cuando el joven compra un barco miniatura en un mercado y de inmediato se le acercan individualmente dos hombres que le proponen comprárselo por el doble o el triple que pagó por él. “Tintin” se rehusa, seguramente con la sospecha de que algún secreto debe esconder este diminuto navío.
Lo que inicio como una simple oferta pronto se convierte en atentados contra su vida para robarle el barco, cuyo mástil escondía un pergamino con parte de un poema que pudiese apuntar a la localización de un tesoro pirata. “Tintin” se ve capturado y abordo de un buque transatlántico donde conoce al capitán “Haddock”, un borracho decendiente del pirata que escondió una fortuna hace siglos y que ahora es buscada por el vil aristócrata “Sakharine”.

Por más trillado que pueda sonar, The Adventures of Tintin es una montaña rusa de diversión de principio a fin. Una vez el misterio central se establece, Spielberg coloca su pie sobre el acelerador y no lo levanta hasta los créditos finales. El ritmo es rápido. Quizás muy rápido, porque si bien es cierto que las escenas de acción son excelentes -de las mejores que ha dirigido Spielberg- si existe tal cosa como demasiada acción, en especial cuando la misma es tan desenfrenada que no deja espacio para contar la historia satisfactoriamente.
Los personajes también sufren las consecuencias de este exceso de asombrosas secuencias. A quien mejor conocemos es a “Haddock”, sin duda el más memorable del filme, no sólo porque es el que recibe la atención más robusta del guión escrito por Edgar Wright, Joe Cornish y Steven Moffat, sino por la interpretación de Andy Serkis.
El actor británico se ha convertido en un maestro de la nueva tecnología de “performance capture” tras haber trabajando en la trilogía de The Lord of the Rings como “Gollum” y recientemente en Rise of the Planet of the Apes como “Caesar”. Sus movimientos y manerismos se transfieren a la fantástica animación al punto de que dejamos de ver una caricatura y podemos apreciar al actor detrás de ella.
“Tintin”, lamentablemente, queda relegado a un segundo plano a pesar de ser el protagonista. Poco conocemos del personaje fuera de su oficio, que es dueño de un perro llamado “Snowy”, y que puede aprender a volar un avión con tan sólo ojear un manual de instrucciones. Con suerte el largometraje será un éxito en taquilla, y en alguna futura secuela descubriremos más de este personaje tan famoso en Europa.
Spielberg realiza maravillas con la animación, medio que resalta sus virtudes cinematográficas y lo libra de cualquier limitación. The Adventures of Tintin no es “Indiana Jones”, aunque sí evoca el espíritu aventurero de esa atesorada serie. Que se olvide de hacer otra secuela del “Dr. Jones”: “Tintin” es en quien Spielberg debería concentrarse de querer regresar a este género.
Otros blogs del autor:
Ver más blogueros por:
Es necesario registrarse y activar su cuenta para participar.





