martes, 31 de agosto de 2010
Raúl Álzaga / Enviado especial
Ankara. Los puertorriqueños no fuimos los únicos que nos enfadamos a rabiar cuando Grecia venció a Puerto Rico por 83-80 el domingo con el respaldo incondicional de los árbitros de turno.
El propietario de los Mavericks de Dallas en la NBA y jefe directo del base boricua José Juan Barea le confesó ayer al boricua que si hubiera estado presente en Turquía hubiera formado tremendo lío.
“Me envió un texto diciéndome: ‘los mataste en ese juego’ (en referencia a los 20 puntos frente a Grecia). Pero yo le respondí que de nada valió porque perdimos”, indicó Barea.
“Ahí entonces me dijo que si él hubiera estado presente, hubiera formado un revolú tan grande (por el arbitraje) que lo iban a tener que deportar del país. Lo iban a botar de Turquía”.
Además de sus expresiones de apoyo hacia Barea y el equipo de Puerto Rico, Cuban también fue persuadido por el armador de que le dé una oportunidad al centro Peter John Ramos con los Mavericks.
“Le dije que Peter ha mejorado mucho, que su ofensiva es tremenda y que ha mejorado en su defensa y en los rebotes”, dijo Barea. “Mark entonces me dijo que le iba a echar el ojo a Peter, que lo iba a monitorear el resto del torneo”.
Dallas emplea a dos centros, Brendan Haywood -un canastero defensivo que jugó con Ramos mientras éste era un novato con Washington- y Tyson Chandler, quien ha estado plagado de lesiones.






