lunes, 19 de octubre de 2009
04:25 p.m.
Manuel Ernesto Rivera / Prensa Asociada
Bayamón.- La jefa de la fiscalía de Bayamón, Wanda Vázquez, urgió hoy, lunes, a vecinos de la comunidad de Sabana Seca en Toa Baja a que se acerquen a la Policía y la fiscalía para prestar testimonio sobre la matanza ocurrida el sábado allí porque sin testigos sería cuesta arriba procesar judicialmente a los responsables.
La fiscal indicó que se han entrevistado sobre 16 testigos, en su mayoría personas que resultaron heridas en la balacera, pero no quiso contestar si a raíz de esas entrevistas ya se tiene una idea de los sospechosos de la masacre.
"Lamentablemente, sin testigos nosotros no podemos esclarecer estos hechos", dijo Vázquez en conferencia de prensa en el Centro Judicial de Bayamón.
"Nosotros necesitamos que estas personas, ya sea que quieren cooperar o si no se quieren identificar, pero tienen que ayudar a la Policía y a la fiscalía a armar este rompecabezas de qué pasó allí para nosotros poder identificar a los sospechosos. Hay información inclusive de lo que escucharon, de lo que vieron, cómo ocurrió, y estas personas no han venido a la fiscalía", destacó.
Vázquez indicó que en la escena se recogieron más de 293 casquillos de bala de diferentes calibres que incluyen AK-47, AR-15, .40, .45 y 9 milímetros.
"Toda información que no tenga testigo es cuesta arriba... Tenemos una evidencia física que se ha ocupado en el lugar, la cual va a ser analizada por el Instituto de Ciencias Forenses y que va a formar parte de esta investigación, pero los testigos son necesarios porque sin testigos no podemos llevar casos a los tribunales", sentenció.
Indicó que la Policía prestó vigilancia en la zona donde ubica el negocio La Tómbola, pero que los autores esperaron que los agentes se retiraran para cometer el crimen.
"El conocimiento que tiene la fiscalía, como parte de la investigación, es que en esa área se estaba dando una protección por parte de la Policía como parte de un plan que había con el alcalde (Aníbal Vega Borges) y el municipio y que, obviamente, estas personas esperaron el momento en que no hubiese esa seguridad para hacer lo que hicieron", destacó.
Según la investigación policial, al menos dos pistoleros irrumpieron la medianoche del sábado en el negocio La Tómbola, donde una multitud celebraba su reinauguración.
Siete personas murieron y al menos otras 20 resultaron heridas, incluyendo a una mujer embarazada que perdió el feto de ocho meses de gestación. El Departamento de Justicia adelantó que radicaría cargos de asesinato por esa muerte.





