jueves, 28 de enero de 2010
Mariana Cobián / Primera Hora
Si tiene una Rav 4, Highlander, Yaris, 4 Runner, Solara, Venza, FJ Cruiser, Land Cruiser, o cualquiera de los modelos híbridos de Toyota, no tiene por qué preocuparse.
Si, por el contrario, su vehículo es un Avalon, Matrix, Camry, Corolla, Tundra o Sequoia, debe esperar una notificación de Toyota y seguir las instrucciones.
Por primera vez en la Isla, una automotriz suspende la venta de varios de sus modelos por razones de seguridad, como anunció Toyota el martes.
Seis de sus modelos ya fueron retirados de los showrooms de sus concesionarios, los mismos incluidos en la campaña de recogido por seguridad por el posible atascamiento del pedal del acelerador que se publicó la semana pasada.
La directora de Ventas y Mercadeo de Toyota en Puerto Rico, Nancy Navales, aclaró que, hasta el momento, no se ha reportado este problema en la Isla. Estimó que 23,500 autos podrían tener el desperfecto, basándose en las ventas de los modelos incluidos.
Recordó que dejaron de vender seis modelos, pero no se incluyeron Highlander ni Rav 4 como en Estados Unidos porque los vendidos en la Isla se fabricaron en Japón. Los autos con posibles desperfectos se fabricaron en Estados Unidos.
Navales explicó que los recalls son usuales, pero es la primera vez que la matriz de la marca de autos más vendidos en Puerto Rico (con un promedio de 24,000 unidades vendidas anualmente) ordena la paralización de ventas de varios modelos.
“Estamos abordando la situación proactivamente. Es algo voluntario para revisar los vehículos y corregir cualquier desperfecto antes de despacharlos; evitar que continúen las ventas de vehículos que pudieran tener la condición”, señaló Navales, quien dijo que se va a chequear cada una de las unidades en inventario.
La persona a cargo del área técnica de Toyota, Paul Príncipe, explicó que el pedal del acelerador tiene un sensor de posición. Hay una pieza que está provocando que el pedal sea difícil de operar, por lo que puede quedarse atascado o regresar lentamente a la posición neutral.
Indicó que Toyota tiene dos suplidores de esta pieza, pero el problema es con los sensores manufacturados por uno de los dos suplidores.
Príncipe recalcó que se descubrió que es de un suplidor y están identificando los autos que tienen dicha pieza. Una vez se identifiquen, se enviará la notificación a los clientes.
Navales urgió a los clientes a estar pendientes a cualquier anomalía con los aceleradores y llamar a su concesionario de servicio más cercano para asistencia.
“Se debe ejercer juicio y cautela. Si detectan que regresa lentamente, pudiera tener la condición. Es inusual y se han presentado tres casos en Estados Unidos, pero no hay que tomar medidas drásticas, sino estar alertas”, manifestó.
Navales reconoció que la línea de servicio al cliente del (787) 641-3800 se cayó por la sobrecarga de llamadas, por lo que informó que también atenderán dudas en los números 1-877-539-8777, 1-877- 855-8377 y 1-866-724-6606.
Ayer en la mañana, el secretario de Asuntos del Consumidor, Luis Rivera Marín, instó por radio a los dueños de los modelos involucrados a no usarlos y llevarlos en grúa a su concesionario Toyota más cercano. Destacó que se alarmó al escuchar de la suspensión en ventas, ya que no es una determinación usual.
“Esto es más que un recall. Esto ya es otra cosa”, expresó el Secretario.
Ante su preocupación, se reunió con el director de la Comisión de Seguridad en el Tránsito, Miguel Santini, y altos ejecutivos de Toyota, quienes los tranquilizaron asegurando que estaban tomando esta decisión como medida de precaución, pero que es una situación aislada.
“Corroboré que están atendiendo la situación adecuadamente. No hay peligro inminente. Sin embargo, deben mantenerse informados y tener el número de su auto por si requiere servicio. Pero si se manifiesta algún desperfecto, no siga conduciendo y llamen a una grúa”, recomendó Rivera Marín. Dijo que hizo varias recomendaciones a la compañía para que se mantenga a la ciudadanía informada.
Hizo alusión a un vídeo en Internet en el que un señor que manejaba en Estados Unidos llamó al sistema de emergencia del 9-1-1. Se escucha cuando informa que está en un Lexus (marca de Toyota) y que va a 120 millas por hora porque el acelerador está atorado. Se oye cuando les pide a los demás pasajeros que recen, y de momento se corta la comunicación. Todos fallecieron.
“No voy a permitir que eso pase”, afirmó el Secretario.






