La clase de sexto grado fue otra que se mostró contenta con la visita de David Bustamante. (Primera Hora/Luis Alcalá del Olmo)
miércoles, 23 de abril de 2008
04:42 p.m.
Karol Joselyn Sepúlveda / Primera Hora
Los estudiantes de primer grado de la Sociedad de Educación y Rehabilitación (SER) de Puerto Rico lucían ansiosos en el recibidor de la institución.
Minutos antes de que arribara un invitado especial hacían bromas entre ellos y la maestra Luz Rivera los peinaba.
Unos no tenían muy claro de quién se trataba, pero todos -hasta el tranquilo Vicente- ya querían que llegara el cantautor español David Bustamante.
A su entrada a la institución el primero en presentarse fue Alejandro, quien luego se acercó para abrazar al intérprete. El cariño fue reciprocado con el expresivo niño y con todos los que se encontró a su paso.
La pequeña Joanis, por su parte, se aproximó para obsequiarle una hermosa figura de un ángel.
Las risas y los aplausos no faltaron, pero antes de continuar conociendo a los estudiantes y al personal que labora en SER, David Bustamante entonó parte del tema “Preciosa”, tranquilizando a su juvenil audiencia.
“Me encanta venir (a estas instituciones) porque me pilla en una etapa de mi vida en la que estoy demasiado sensible. En agosto voy a ser padre de una niña, Daniela, y entonces veo esas caritas y me pregunto si se parecerá, o cómo será. Ahora mismo vivo una etapa maravillosa y estoy muy implicado en esto de la niñez”, expresó la voz de “Al filo de la irrealidad” a PRIMERA HORA.
Durante la visita, el artista irrumpió en varios salones, sorprendiendo a los grupos de kinder, que practicaban la escritura de los números; el de tercer grado, que estudiaban a los españoles; y a los alumnos de quinto grado, que dibujaban figuras geométricas.
Quienes tuvieron un “bono” en su examen en torno a la civilización griega fue el grupo de noveno grado, que pudo hacer un alto momentáneo en la prueba para que el intérprete les firmara posters y les saludara individualmente.
La clase de sexto grado fue otra que se mostró contenta con la visita de David Bustamante, quien llegó al aula en medio del ensayo de la canción de graduación.
Más la expectación creció en el salón de segundo grado, pues en medio de la discusión del significado del Día del Planeta Tierra la maestra Marisol Sotomayor le comentó al español que la alumna Yarimar Vázquez cantaba muy bonito.
La timidez de la estudiante, si alguna, sólo duró unos segundos, pues en su repertorio tenía un tema dedicado al aprendizaje de las vocales, la que cantó completa.
SER de Puerto Rico es una organización sin fines de lucro que ofrece servicios terapéuticos y educativos a personas con impedimentos físicos.
En sus salones de clase integra a niños que reciben los servicios de la institución y a quienes no los necesitan.
“Aquí me da una sensación de felicidad, normalidad, aquí hay otra vibra, es especial. Si no (fuera así), me meto en el baño y no me saques en cinco minutos. Yo veo sonrisas, aquí no hay penas. Es caminar hacia adelante y mirar hacia arriba. Felicito a la gente que llevan este centro porque es brutal, y eso se transmite, e respira positividad. Hay dos opciones, compadecerte o mirar qué podemos hacer y aquí se toma esa segunda opción”, manifestó.
¿Estás preparado para recibir a tu hija con alguna condición especial?
-¡Desde luego! Amo profundamente a mi hija sin haberle visto la cara. Son cosas que sólo Dios sabe por qué (ocurren). (Estas visitas) me tocan el corazón, tocan la fibra, me encantaría poder empujarles, ayudarles y darles unas manos (a quienes no las tengan).
¿Ya habías visitado instituciones similares?
-Sí, pero no con prensa. Soy padrino de Patria sin Fronteras, participo en un hospital oncológico de niños, participo con la fundación Pequeño Deseo, de condiciones terminales. Pero lo hago como lo tengo que hacer. Estoy con ellos, les enseño a hacer música y hacemos canciones. Luego al final del curso tocamos esas mismas canciones que ellos han compuesto.
¿Cuál estreno verás este fin de semana?





