El músico habló de lo vivido en sus conciertos en el Choliseo, del origen de sus canciones, de la política y hasta de su admiración por artistas como Glenn Monroig. (Primera Hora / Luis Alcalá del Olmo)
miércoles, 26 de agosto de 2009
Rosalina Marrero-Rodríguez / Primera Hora
Más allá de los logros tangibles que obtuvo en su gestión como ministro de Turismo de Panamá, Rubén Blades ganó una madurez que lo hace una persona aún más humana, más sensible, más accesible.
Así lo cree él y así se pudo apreciar durante la hora que dedicó ayer, martes, a compartir con un grupo de lectores de Primera Hora, compuesto por William Vaz, Carmen Báez, María Medina y Tomás Delgado, así como con el presidente de la Fundación Nacional para la Cultura Popular, Javier Santiago.
Llegó vestido casual, con una gorra negra en su cabeza, mochila de cuero en sus hombros, café en mano y dispuesto a darse por entero.
De esa manera habló de sus exitosos conciertos en el Coliseo de Puerto Rico el pasado fin de semana, de los orígenes de sus canciones, de política y de su admiración por Glenn Monroig, entre otros artistas puertorriqueños.
La joven de 15 años, Carmen Báez, quiso saber el origen del clásico Pedro Navaja, a lo que el artista poco a poco le fue contando cómo fue recopilando ideas, que finalmente definieron el personaje.
“Es un recurso del escritor el crear un lugar desde el cual ir desarrollando las historias; Mark Twain lo hizo, aunque él fue mucho más concreto, tú sabes que está escribiendo de Misisipi; William Faulkner creó este condado mítico y ahí desarrolló mucho de sus historias; (Gabriel) García Márquez te crea el Macondo, entonces hay una área que yo tengo que es Hispanía, donde está El solar de los aburridos, El barrio sal si puedes, donde ocurren todas estas cosas de Maestra vida, pero todas las cosas que he estado escribiendo a través de los años, a partir del 69, ocurren en ese lugar, todos los personajes que se han ido introduciendo tienen una relación con ese lugar y entre sí, pero como el trabajo que estaba escribiendo lo estaba escribiendo fuera de secuencia, las relaciones no son evidentes”, detalló el cantautor de 61 años.
La voz de Decisiones dejó ver su optimismo en momentos de crisis al aconsejar a Tomás Delgado, un ingeniero que actualmente está desempleado, a que desarrolle su propia empresa.
“Lo más importante es esto, si no te están brindando una respuesta, hazla tú. Tú tienes que tener condiciones para otras cosas”, apuntó quien dijo que en su casa nadie lo exhortó a ser empresario, sin embargo, siempre ha sido su propio jefe, menos en la política.
Su paso por el servicio público en su natal Panamá le legó, entre muchas cosas, paciencia.
“Yo nunca he sido muy paciente y eso me puede hacer grosero o me hace grosero o me hace muy brusco y yo no soy así, pero puedo ser muy brusco, entonces en el trabajo público tú tienes que recibir a todo el mundo, cuando eres servidor público no es que vas a recibir a la gente que te cae bien, tú tienes que recibir a todo el mundo, incluida gente que sabes que no gusta de ti, o que te han atacado, porque tú eres servidor público, tú representas al Estado, no a tus intereses, así que tú tienes que aprender a ser paciente”, reconoció.
Algo que nunca tolerará de la gestión pública es la “burrocracia”. “En el servicio público lo primero que sale volando por la ventana es el sentido común y todo es un lío”, comentó al tiempo que dejó como una posibilidad una futura aspiración a la presidencia de Panámá.
Rubén Blades se despedirá hoy, miércoles, de Puerto Rico para cumplir con unos compromisos pendientes en Panamá y luego continuar con la gira Todos vuelven.
Regresará para su tercera función en el Coliseo de Puerto Rico el 13 de diciembre. Para esa fecha, advirtió, sacará del mercado la edición que se vende en la Isla de su nuevo disco Cantares del subdesarrollo.





