Para Carlos Calcaño, dirigir la Selección adulta de Puerto Rico es una oportunidad dorada, un sueño hecho realidad.

Sin embargo, ese deseo cumplido viene acompañado de un sentimiento agridulce, pues se da a partir del despido fulminante el pasado miércoles del dirigente Francisco “Paco” Olmos, para quien fungió de asistente por los pasados dos años.

“La pena de otra persona no puede ser el motivo de mi alegría”, reflexionó Calcaño al conversar ayer con Primera Hora.

“Paco siempre ha sido todo un profesional con sus cosas, un hombre muy recto y dio su máximo por Puerto Rico. Ahora, tras su salida, me toca a mí probarme, comenzando con estos Juegos Centroamericanos y del Caribe. Para mí, es un orgullo tener esta oportunidad. El torneo en México servirá para evaluarme a mí mismo, y para ser evaluado de cara al 2015 por el comité que determinó la salida de Paco”.

Relacionadas

Calcaño, que está en calidad de “interino”, según anunció la Federación de Baloncesto de Puerto Rico, comenzará sus labores el próximo lunes a las 10:00 a.m. durante la primera práctica de la preselección nacional que irá a Veracruz.

El entrenamiento se efectuará en el coliseo Mario “Quijote” Morales de Guaynabo.

“Esta noche (ayer) me reuniré con (el director de operaciones) Alfredo ‘Piraña’ Morales para discutir la disponibilidad de jugadores y de ahí tomar decisiones”, dijo Calcaño.

“Conozco de la disponibilidad de Christian Dalmau y se había hablado de otros como Ricky Sánchez y Alex Galindo, pero hay algunos en espera de contratos. Así que hay que ver, a fin de cuentas, quiénes realmente estarán disponibles”.

Calcaño, que fue Dirigente del Año en el Baloncesto Superior Nacional en el 2013 y llevó a los Piratas de Quebradillas al título ese año, tiene experiencia previa como dirigente en selecciones menores. Llevó al quinteto patrio al sexto lugar en el Mundial Sub-19 de 2003 y al séptimo lugar en el Mundial Sub-21 del 2005.

En esos torneos dirigió a Sánchez, Peter John Ramos y José Juan Barea, entre otros.