Carlos Beltrán: “Me siento Muy contento con el equipo” - Vídeo

Por Esteban Pagán Rivera / epagan@primerahora.com 09/07/2013 |
Carlos Beltrán, actual presidente de la Federación de Baloncesto, en el pasado laboró también como mandamás del voleibol puertorriqueño. (Enviado especial / andre.kang@gfrmedia.com)  
El presidente de la Federación de Baloncesto relata lo que ha marcado su éxito como líder deportivo y actual director de la Selección Nacional.

Caracas. Cuando del deporte puertorriqueño se habla, pocos igualan las pasiones que generan el baloncesto. Son muchos los que gozan, ríen, maldicen y hasta lloran cuando nuestra Selección Nacional de baloncesto toma el tabloncillo, algo evidenciado la última semana con la participación de los llamados “12 magníficos” en el Premundial de Caracas, Venezuela.

La silla más importante del baloncesto puertorriqueño es ocupada por Carlos Beltrán Svelti, un abogado de 62 años y natural de República Dominicana. En las esferas deportivas, el actual presidente de la Federación Puertorriqueña de Baloncesto (FBPR) no es un desconocido, con una amplia trayectoria como administrador.

Durante 14 años presidió la Federación Puertorriqueña de Voleibol (FPV) hasta el 2008, y anteriormente se había desempeñado en distintos niveles del deporte puertorriqueño, como el escolar.

“Es una historia de nacimiento. Me han gustado todos los deportes. Desde pequeño, iba al hipódromo y hasta jugué béisbol clase A”, contó Beltrán, quien llegó a Puerto Rico a los 11 años.

 
Autorretrato: Carlos Beltrán

El presidente de la Federación de Baloncesto relata lo que ha marcado su éxito como líder deportivo y actual director de la Selección Nacional.


Uno de sus primeros cargos administrativos deportivos fue como director atlético del colegio Espíritu Santo. Allí fue dirigente de voleibol y también trabajó como comisionado de la Liga de Colegios Cristianos. Fueron sus primeros pasos como administrador, que eventualmente lo llevaron, en 1989, a dirigir la Liga Puertorriqueña de Baloncesto.

“Pregunté en qué etapa estaba la liga. Me dijeron que en negativo cincuenta, así que me dije ‘más abajo no la puedo llevar’. No creo que me hayan escogido porque haya sido el mejor, sino porque no había más nadie. Ésa fue mi primera incursión en un ambiente profesional”, sostuvo Beltrán.

Su próximo paso, en el 1994, fue la FPV, una vez más por solicitud de otros. Ganó las elecciones federativas y comenzó un exitoso tramo al frente del voleibol puertorriqueño. Su mandato coincidió con gran generación de voleibolistas en su pico como Héctor “Picky” Soto y Víctor “Vitito” Rivera, entre otros, y la Selección masculina llegó a estar entre las mejores 10 del mundo. En el 2008 se quedó a un triunfo de ir a los Juegos Olímpicos.

“Entré al voleibol y no sabía ni dónde quedaba Corozal, porque nunca había ido”, confesó Beltrán. “Sabía de voleibol por la Liga de Colegios Cristianos, en la que es el deporte número uno. Además, dirigía el equipo de Espíritu Santo, que era de los mejores. Pero de conocer la liga y la federación, no la conocía en la profundidad. Todo el mundo sabe que allí estuve 14 años y fueron muy interesantes, los resultados fueron unos grandes retos”.

Salto al básket

En el 2008, Beltrán renunció a la FPV para tomar las riendas del Baloncesto Superior Nacional. Poco después, también asumió la presidencia de la Federación de Baloncesto de Puerto Rico (FBPR). De repente, Beltrán se vio ocupando, a la misma vez, las dos sillas más importantes del básket boricua. Como si fuera poco, también fue electo como secretario general del Comité Olímpico de Puerto Rico, puesto que también ocupa en el presente.

Sus múltiples sombreros le han ganado algunas críticas, pues varios sectores entienden que una persona no debe tener sus manos tantos puestos a la vez.

“Tengo que mantenerme haciendo algo para poder mantenerme activo. La pregunta que se hacen es si hago mi función o no. Puedo tener 10 sombreros y hacer mi trabajo, pero hay gente que a lo mejor tiene uno y a lo mejor no lo puede hacer”, comentó Beltrán.

Como presidente de la FBPR, Beltrán ha aprendido de primera mano las presiones que puede generar el ser el mandamás del baloncesto puertorriqueño. Pero Beltrán le da la bienvenida a esas sensaciones.

“Con el baloncesto sientes presión siempre. Creo que cuando Dios repartió los talentos, Puerto Rico se quedó con que todo el mundo supiera de baloncesto. De cada 10 personas, nueve saben. Te sientas en un restaurante, y el que está al lado te dice lo que tienes que hacer. Qué jugador tienes que poner en el Equipo Nacional, o lo que tienes que hacer. Esto es una pasión que hay con este equipo”, dijo Beltrán, quien siempre escucha todos los consejos.

“Voy a las plazas todos los fines de semana. Camino por Río Piedras, y la gente me detiene para hablar conmigo. Quizás ahí pueda surgir la mejor idea del mundo”, sostuvo.

De Flor a Paco

Una de sus decisiones más escrudiñadas que ha tomado Beltrán en el baloncesto fue despedir al técnico Flor Meléndez a menos de dos meses del Premundial de las Américas para nombrar al español Francisco “Paco” Olmos. En aquel momento, Beltrán aludió a un feeling de que la Selección necesitaba un cambio de mando. No obstante, hoy día, el directivo asegura que ya esa decisión es cosa del pasado.

“Pasé esa página. Ahora estoy caminando hacia adelante. No quiero tener que revivir la situación que ya pasó. Estoy caminando hacia al frente”, dijo para evitar discutir el tema nuevamente.

Al menos, hasta ayer, la decisión lucía acertada. Puerto Rico ganó de manera invicta, 4-0, la primera ronda en el Premundial y anoche buscaba convertirse en el primer equipo del torneo en asegurar su espacio al Mundial de España. “Me siento muy contento con el equipo, porque he podido captar algo: todo el mundo ha entendido su rol. Llevo muchos años con muchos equipos, y cuando logras que el número 12 sepa que es el número 12, que el 11 es el 11 y el 10 es el 10, tienes el mejor equipo de todos”.

Pese a que asumió toda responsabilidad por la decisión de sustituir a Meléndez por Olmos, Beltrán reconoce que “no es un experto” en baloncesto. Lo suyo, más que nada, es administrar una empresa deportiva, en este caso, unas muy importantes para el país como la FBPR y el BSN.

“No soy experto en nada. Soy experto en mover gente a la cancha. En los deportes que he estado, he movilizado gente para que apoyen el deporte. He sido exitoso con el mercadeo. He sido exitoso con la televisión. Sé manejar esos ambientes. Pero no soy experto en voleibol, ni baloncesto, ni béisbol. Soy incapaz de hacer mi juicio de un árbitro. Soy incapaz de pasar juicio sobre cuestiones técnicas. Puedo hacer mi análisis, pero no soy experto. Otras cosas sí las sé. Dios me dio una habilidad de organizar ligas”, sentenció.