Consagrados campeones de la NBA

06/22/2013 |
La franquicia es la primera en repetir campeonatos desde los Lakers en el 2010. (AFP)  
LeBron James y el Heat de Miami aseguraron su espacio entre los grandes en la historia de la NBA

Miami. Aún mientras el confeti caía sobre el tabloncillo y la champaña cubría el camerino del Heat, LeBron James no podía olvidar aquel sexto juego.

Así que, cuando el Rey repase su segundo título, tendrá que recordar que estuvieron al borde de la eliminación en ese partido.

“Poder sacar ese juego para así provocar un séptimo choque es testimonio de nuestra perseverancia”, explicó James. “Y haber enfrentado tanta adversidad y haber podido manejarlo cerrando el partido decisivo en casa significa mucho para nosotros”.

El hecho de que se coronaran campeones tras haber remontado a los Spurs asegura tanto al Heat como a LeBron un espacio entre los grandes de la historia de la NBA.

“El año pasado, después de ganar el campeonato, pensé que era lo más difícil que había hecho en mi vida”, confesó.

“Pero ahora estoy seguro de que me equivoqué. Este fue el (campeonato) más difícil de los dos”, aseguró.

Para San Antonio, este será considerado el título que dejó escapar.

James anotó 37 puntos y recogió 12 rebotes en un reñido triunfo, 95-88, sobre unos tejanos que no cedieron nada hasta los minutos finales.

Además, Miami concluyó su mejor campaña en la historia gracias, en parte, al trío de estrellas alrededor del cual construyeron su equipo.

En menos de un año, el cuatro veces Jugador Más Valioso de la NBA ha conseguido dos cetros y una medalla de oro olímpica.

“Trabajo mucho en mi juego durante la temporada muerta. Me esfuerzo mucho para poder obtener estos resultados. Cuando los obtengo, es lo último. No tengo palabras para describirlo”, relató.

Y es que se lo merece. Hizo todo lo que se espera del mejor jugador de la liga.

El Heat también se convirtió en la primera franquicia desde los Lakers de Los Ángeles en repetir como campeones y la primera en derrotar a los Spurs en una serie final.

“Dimos todo lo que teníamos como grupo. Crédito a San Antonio. Es un equipo increíble. Esta es la serie más difícil que hemos enfrentado, pero somos resistentes. Hicimos todo lo que teníamos que hacer”, manifestó Dwayne Wade.

De esta forma, James logró vengar su primer intento de convertirse en campeón cuando los Cavaliers de Cleveland fueron barridos por los Spurs en 2007.

En aquella ocasión, el alero tuvo que reconocer que necesitaba mucha más ayuda que su talento para llegar a la cima. Fue eso lo que eventualmente lo trajo al sur de la Florida.

LeBron reconoció que esta conquista es mucho más significativa que la del año pasado, porque fue contra un grupo de canasteros probados que entre ellos sumaban más de 100 victorias en la postemporada y que estaban dispuestos a darlo todo por si era la última ocasión que llegaban al baile final.

Duncan tiene 37 años y Ginóbili –de 36– será agente libre el próximo mes, por lo que es justo pensar que los mejores años de esta tropa ya han pasado.

Aunque el Heat es una dinastía en potencia, Wade tiene 31 años y ya padece de serias lesiones en sus rodillas.

Por su parte, James será agente libre el año que viene y tendrá que tomar la decisión de quedarse o irse de Miami.

Pero no parece que eso suceda, ya que se siente cómodo con la compañia de Wade y con el compromiso del apoderado Micky Arison y del presidente Pat Riley de construir un núcleo de jugadores con opciones al campeonato alrededor de su figura.

¿Por qué querrá abandonar Miami?

“Este es un tremendo equipo y la visión que tuve cuando decidí venir aquí ya se está cumpliendo”, conluyó James.