El único incidente violento en Quebradillas aconteció cuando el apoderado de los Cariduros de Fajardo, Félix ‘Felo’ Rivera, le quitó de mala manera un pancarta a un fanático de los Piratas. ([email protected])  
Esta fue la opinión de fanáticos y directivos de Quebradillas y de Arecibo.

Quebradillas. Los fanáticos se han sentido cómodos con las medidas de seguridad tomadas por la gerencia de los Capitanes de Arecibo y de los Piratas de Quebradillas durante toda la Serie Final del Baloncesto Superior Nacional (BSN). 

Ese fue el sentir recogido por Primera Hora en un sondeo informal realizado hoy, miércoles,  antes del inicio del decisivo séptimo partido de la serie en el coliseo Raymond Dalmau de Quebradillas. 

“La seguridad ha estado excelente, muy bien organizada”, aseguró Zaida Echevarría, una fanática de los Piratas que estaba sentada, junto a su esposo Raúl Curbelo, en la primera fila de uno de los asientos de palco en el recinto quebradillano. 

“La seguridad de este año ha sido bien distribuida por el coliseo. Repito, ha sido excelente. Otras veces ha habido menos seguridad. Este año ha sido excesiva, pero eso es bueno porque motiva a uno a venir. Esta gerencia se ha encargado de promover que no se dará paso a alguna falta”, prosiguió Echevarría.

En cada oportunidad que han tenido, el equipo pirata ha hecho hincapié en que no permitirá ningún comportamiento fuera de lugar en su guarida. El año pasado la fanaticada de Quebradillas fue sancionada con una suspensión de partidos por un incidente de violencia contra un árbitro. 

“La gente aprendió bastante del incidente del año pasado, donde estuvimos en probatoria y perdimos tres juegos como locales. Hicimos el trabajo en cuestión de invitar a la fanaticada a tener un comportamiento controlado. Obviamente, no es fácil por sus emociones. También estamos viviendo momentos difíciles, donde la gente está viendo esto como un desahogo y eso provoca que a veces el fanático sea un poco más agresivo en la cancha”, explicó Gabriel Miranda, gerente general de los Piratas. 

El único incidente violento en Quebradillas aconteció cuando el apoderado de los Cariduros de Fajardo, Félix ‘Felo’ Rivera, le quitó de mala manera un pancarta a un fanático de los Piratas, que tenía la imagen de Carlos Arroyo en sustitución del rostro de la muñeca Barbie. 

“Tuvimos dos series que fueron a siete juegos, las ganamos y el fanático se comportó adecuadamente.  Perdimos un juego de local y no hubo un incidente que lamentar, que no fuera el incidente que todos saben”, señaló Miranda en referencia a lo sucedido con Felo Rivera. 

Para la serie final, ambos equipos redoblaron su seguridad privada a 45 efectivos y recibieron el apoyo de las autoridades estatales y municipales. 

“En términos generales todo ha transcurrido muy bien. No ha habido incidentes qué lamentar.  En Arecibo no ha habido ningún incidente, salvo a algunos casos aislados.  Para ser una serie final, donde ha sido un lleno total en ambas canchas, hay que felicitar al fanático porque se ha comportado a la altura que uno espera”, aseguró Ángel Edgardo García, coapoderado y gerente general de los Capitanes. 

El plan de seguridad en la Villa del Capitán Correa incluía un protocolo para remover un cartel que resultara ofensivo para el equipo contrario.   Por ello, un fanático fue removido de la cancha cuando sacó un muñeco, sacando el dedo medio de una mano, en clara alusión al gesto obsceno que hiciera el importado Devon Jefferson en el tercer partido de la serie. 

“Estábamos pendientes a cualquier tipo de manifestación de cualquier fanático de nosotros, que fuese ofensiva. No lo íbamos a permitir. Siempre, el señor fanático se la ingenia para hacer sus cosas.  Tan pronto lo detectamos, yo me moví junto al equipo de seguridad  y lo sacamos de los previos. Luego, cuando terminó el partido, la persona intentó entrar nuevamente. Hablé con el fanático acerca de que entendíamos que era algo ofensivo para el equipo pirata y él accedió a retirarlo”, manifestó García. 

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