Los fanáticos de los Capitanes de Arecibo, preocupados por la salida de jugadores como Larry Ayuso y Jeff Aubry, tuvieron ayer razón para sonreír con la adquisición del centro Peter John Ramos desde las filas de los Piratas de Quebradillas.

El traspaso incluyó el envío del escolta Ricky Meléndez y su contrato pago a los Piratas, así como el segundo turno del sorteo de nuevo ingreso y consideraciones monetarias.

“Quizás algunos pensaban que los Capitanes se habían dormido, pero realmente lo que hicimos fue liberar dinero de nómina para empezar a hacer movidas como esta”, dijo Luis Monrouzeau, apoderado de los Capitanes de Arecibo, quien también firmó al escolta Carlos Escalera como agente libre.

Según el dirigente David Rosario, dichas movidas fortalecen significativamente al subcampeón del BSN en su temporada de “reconquista”.

“Peter es un sistema ofensivo por sí solo y nos da un arma en la pintura que carecíamos. Es un anotador y rebotero probado. En el caso de Escalera, se unirá a su hermano Guillermo Díaz y será una pieza útil viniendo del banco”, dijo Rosario.

Por su parte, el apoderado de los Piratas, Félix “Felo” Rivera, dijo que la movida alivia finacieramente a la franquicia y le brinda flexibilidad para hacer otras movidas, aparte de tener el segundo turno del sorteo.

“Iremos tras Renaldo Balkman, (Ángel) ‘Piwi’ García o Mike Rosario en el sorteo”, dijo Rivera.