HUMACAO. Si usted hace el ejercicio de preguntar alrededor de la liga en otros equipos cuál es la mejor cancha para jugar, muchos le contestarán que es el coliseo de Humacao.

Por ejemplo, el dirigente de los Brujos de Guayama, Manolo  Cintrón, y el asistente de los Leones de Ponce, Bobby Joe Hatton, coinciden en que Humacao tiene los mejores camerinos de visitantes, tienen un gran tabloncillo, una excelente pizarra y la facilidad cuenta con buen aire acondicionado.

Pero, sobre todo, no tienen que lidiar con una fanaticada hostil - porque no la hay.

Y es que un vistazo al coliseo de Humacao durante un juego casero solo divisará a los familiares de los jugadores y quizás unas 300 personas en las gradas a pesar de contar con una facilidad de primer orden y que hasta los otros días tenían un equipo que estaba entre los líderes del standing.

Entonces ¿por qué la gente no asiste a los juegos en Humacao? Esto ha forzado al apoderado Daniel Maes a tirar la toalla y pedir ayuda al Baloncesto Superior Nacional o buscar vender la franquicia.

“Lo que ves aquí es más o menos el número de fanáticos que suele venir a los juegos en Humacao”, dijo la seguidora de los Caciques, Kiandra Arroyo, previo al partido del domingo ante los Brujos de Guayama frente a unas 250 personas.

“He estado en otras canchas como Ponce y San Germán y he visto buena asistencias. Creo que el hecho de que estén perdiendo últimamente está afectando un poco más”.

Sin contar el partido de anoche contra Guayama, Humacao había perdido seis partidos en ristra, habían sufrido la salida de su refuerzo deluxe Brandon Costner y el dirigente Flor Meléndez renunció para aliviar la carga financiera del equipo y dejó a su hijo ‘Junito’ Meléndez a cargo de las líneas.

“Cuando el equipo estaba ganando venía un poco más de gente. Pero desde que tuvieron que dejar ir a Brandon Costner y no lo sustituyeron, ha bajado aún más la asistencia. La gente no quiere venir a ver a su equipo perder”, dijo el abonado Gilberto Ortiz.

“Además, creo que por años ésta ha sido una franquicia que se le ha dado un poco de codo, que la liga nunca le ha dado mucha importancia”.

Por otra parte, Rubén González aseveró que la situación económica también ha tenido su efecto en la asistencia, así como la falta de rivalidades cercanas.

“Por un lado tienes los precios. Aquí desde que entras son $3 el estacionamiento y si pagas abajo son $15. Creo que si bajaran los precios de las taquillas vendrían más fanáticos. La gente está un poco aguantada con todo lo que está pasando en el país. Y eso sin contar que abren los portones apenas 20 minutos antes de los juegos, así que la gente no tiene suficente tiempo para entrar a sentarse cómodo y darse una cerveza o comerse algo”, dijo González.

“Lo otro que nos afecta es que no hay rivalidades. Casi todos los equipos de la liga quedan muy lejos: Aguada, Quebradillas, Arecibo. Mayagüez, San Germán, Ponce. Contrario a la Doble A (donde tienes a Maunabo, Yabucoa, San Lorenzo y Patillas), aquí el único rival cerca es Fajardo y eso es este año. Por ejemplo, no hay otro equipo en Caguas o en Juncos. O sea, tampoco tenemos el beneficio de que venga mucha fanaticada de otros equipos”.

Paga el BSN

En un asunto relacionado, el BSN pagó ayer la quincena atrasada que debía el apoderado Daniel Maes a los jugadores de Humacao previo al partido con Guayama utilizando el Fondo de Garantía Salarial que puso en vigor este año la liga.

No obstante, hubo reservas de varios jugadores con aceptar el pago porque el mismo tenia como requisito el firmar un documento en el cual exime al BSN de responsabilidad y que no se podría utilizar esta situación como pretexto para demandar a la liga en caso de algún incumplimiento futuro del apoderado.

“Si ya en los contratos de los jugadores eso está establecido ¿Por qué exigen firmar este otro document adicional?”, cuestionó el agente José París, quien representa a Will Martínez, William Orozco, Ansel Guzmán y Raymond Cintrón Jr.

Maes admitió que el BSN posiblemente tenga que pagar una quincena más, aunque eventualmente él sea responsable de pagarle al BSN por los gastos en los que ellos incurran.

“La realidad es que la situación es precaria. Aquí no hay casi apoyo del comercio de esta área. Tuve seis vendedores buscando y nada. Para colmo, el mínimo de asistencia promedio para poder sobrevivir es de unos 1,500 y el otro día vinieron 69 fanáticos. El juego que más gente ha venido fue el de Fajardo que se metieron como 1,700 y eso es lo que yo promediaba la pasada temporada y con todo y eso perdí $300,000”, dijo Maes.

Se cae posible venta a grupo en Isabela

Por otra parte, Maes reveló que las negociaciones que estaba teniendo con un grupo interesado a mover la franquicia a Isabela se cayó luego que varios apoderados del BSN pusieron objeciones al posible grupo comprador.

“Estoy entre la espada y la pared. Y con el BSN pagando esta quincena, lo poco que entre de auspicios y lo que pueda conseguir si hago algún cambio de jugadores va directo a resarcir esa deuda. No va a mi bolsillo. Y yo todavía tengo que pagar dirigentes, autos alquilados, comidas, apartamentos. Es una situación muy difícil”, dijos Maes, quien es abogado de profesión en Venezuela.

“Para colmo, todos saben como está la situación en Venezuela. Allá la cosa está trancada y aquí me va peor. No hay entrada de dinero allá y aquí sigo pagando”.