Tony Parker no piensa ahora en su lesión

06/15/2013 | 10:50 p.m.
Pese a la contundente valoración sobre su tendón, el participante en el Juego de Estrellas dijo a los reporteros que se siente más fuerte.
Parker admitió que sintió fatiga conforme transcurría el cuarto juego. (EFE)  

Tony Parker, base de los Spurs de San Antonio, dijo el sábado que el problema en el tendón de la corva derecha, que ha mermado su capacidad esta semana, podría derivar en una ruptura del tendón en cualquier momento, de cara al quinto partido de la final de la NBA contra el Heat de Miami.

Pero el francés no piensa permitir que sane la lesión adecuadamente.

"Si fuera la temporada regular, descansaría unos 10 días", dijo Parker. "Pero se trata de la final de la NBA. Si me desgarro, así es la vida".

También sería un gran golpe a las posibilidades de que los Spurs ganen el título.

Pese a la contundente valoración sobre su tendón, el participante en el Juego de Estrellas dijo a los reporteros que se siente más fuerte en la víspera del encuentro del domingo por la noche en casa. Parker señaló que tiene confianza, que mantiene la disciplina con su tratamiento y aún aspira a estar "cerca del cien por ciento" al inicio del encuentro.

Así es exactamente como lució el armador de 31 años al inicio del cuarto juego la noche del jueves, dos días después de lesionarse en una victoria aplastante. Pero Parker desmejoró mucho luego de un comienzo crepitante y no pudo anotar en la segunda mitad, cuando el Heat repuntó y empató la serie a 2-2 recuperando la ventaja de local.

Parker admitió que sintió fatiga conforme transcurría el cuarto juego. Su promedio de anotación en la final ha bajado a 13,8 puntos después de lo que casi indiscutiblemente fue la mejor temporada en sus 12 años de carrera.

Gregg Popovich, entrenador en jefe de los Spurs, minimizó la gravedad de la lesión de Parker y los problemas de otro de los Tres Grandes, el argentino Manu Ginóbili, quien tiene un promedio de efectividad de 38% en sus tiros de campo en la postemporada, el peor en su carrera, y quien necesita intensificar su desempeño y resultados cuando Parker está lesionado.

"Están bien", dijo Popovich el sábado.

La preocupación de Popovich son los balones perdidos; especialmente ahora que los Spurs enfrentan la necesidad de obtener otra victoria en Miami —y quizá de dos triunfos— para conseguir un quinto campeonato.

Los Spurs se robaron el primer juego de la serie, en South Beach, con un juego excepcionalmente cuidadoso y disciplinado, en el que empataron un récord con sólo cuatro balones perdidos. Pero desde entonces han cometido 49 entregas de balón, incluidas 36 en dos derrotas.

El juego negligente es parte de la culpa. Pero también es atribuible a la fuerza atlética y talento del Heat, que ha anotado 42 puntos aprovechando esos balones sueltos en sus dos victorias. La peor noticia para los Spurs en el cuarto juego fue el resurgimiento de LeBron James, Dwyane Wade y Chris Bosh, quienes sumaron 85 unidades de las 109 de Miami la noche del jueves.

San Antonio ha sobrevivido esta temporada a la protección descuidada del balón, logrando una foja de 25-13 cuando han cometido 16 o más perdidas de la pelota.

Pero contra los Tres Grandes de Miami, el margen de error se reduce.