Dorado.  En el barrio donde Yadier Molina y sus hermanos crecieron y aprendieron a jugar, había mucha ansiedad en la tarde de ayer, antes del duelo final entre Puerto Rico y República Dominicana por el campeonato del Clásico Mundial de Béisbol.

En el sector Los Kuilan, en el barrio Espinosa, en Dorado, se mezclaban los nervios con el optimismo de que la novena boricua podía llevarse el título. 

Los vecinos, amigos y familiares de los Molina están orgullosos de tener a uno de los suyos como líder del equipo patrio.

Sobre todo, los entrevistados por Primera Hora deseaban, “con todo el respeto a República Dominicana”,  una victoria del equipo puertorriqueño.

“Hay muchos nervios, ansias, no hemos comido”, dijo Luis Molina, primo de Yadier.

“Estaremos en familia, cocinando, todos nos reunimos frente a la casa de mi tía (madre de Yadier)”, añadió Luis.

El familiar de los Molina explicó que cuando juega su primo, el barrio se paraliza y se escuchan los gritos de los vecinos en las casas.

“Si ganamos, la celebración será en grande. Si perdemos, le damos las gracias al equipo de Puerto Rico porque ha hecho un trabajo espectacular”, indicó Molina.

Como el béisbol es un deporte  colectivo, los residentes del sector dijeron que apoyan por igual y sienten la misma ansiedad cuando Molina está al bate que cuando lo hace otro miembro del equipo.

“Estoy desesperá, ansiosa”, dijo Melissa Olivo.

“Ese (Yadier) es el mío, pero es Puerto Rico. No solo él, todo el equipo ha hecho un trabajo excepcional”, añadió Olivo, cuya hija es ahijada del receptor de los Cardenales de San Luis en las Grandes Ligas.

La mayoría de los vecinos son conscientes de que el equipo de Quisqueya podía ganar el juego. Sin embargo, sienten que el equipo de Puerto Rico ya hizo historia.

“Pase lo que pase, estamos orgullosos y los vamos a recibir”, expresó  Rebeca Ramos.

El maestro de educación física de la escuela del barrio Nelson Álvarez explicó que todo el sector está “en unidad, gozando”.

“Celebramos la historia”, dijo Álvarez con optimismo.

Por su parte, Luis Molina –tío de Yadier, José  y “Bengie”– es de los que se “come las uñas” por los nervios.

“Se puede ganar, si les ganamos a los otros cuatro, con todo el respeto a Dominicana, podemos ganar”, dijo Molina, en referencia a las victorias boricuas sobre Venezuela, Italia, Estados Unidos y Japón.

Para  Molina, lo importante será que Puerto Rico pueda “salir a batear y hacer carreras temprano”.

“Si no ganamos, estamos orgullosos del equipo. Llegaron allá arriba, ya somos campeones”, añadió Luis.

Juan Vargas lleva toda su vida, “70 años”, en este barrio  donde todos se consideran familia y donde vio crecer a los exitosos peloteros.

“El barrio está contento, celebraremos en abundancia”, dijo Vargas, quien tiene una mueblería a dos casas de la residencia de la familia Molina.

“Es bueno saber que uno del barrio está ahí”, añadió, por su parte, Yanet Rodríguez.