Fernando Rodney y Hanley Ramírez están locos por hacer de las suyas en el Clásico

02/07/2013 |
Apuestan al talento de República Dominicana.
A diferencia de Fernando Rodney, que debuta este año en el Clásico, Hanley Ramírez jugó en la edición del 2006.  (credito)  

Hermosillo, México. Fernando Rodney tenía la curiosidad y el deseo de representar a República Dominicana en la Serie del Caribe, lo cual consiguió para esta edición.

Hanley Ramírez ya lo había hecho en Venezuela en el 2006, pero la bandera y la patria pesan mucho más cuando ambos, establecidos como estrellas en el béisbol de las Grandes Ligas, tienen en agenda jugar por República Dominicana en el Clásico Mundial de Béisbol.

Así que se dio la situación perfecta en el momento perfecto, y ambos encabezan junto a Miguel Tejada y Ricardo Nanita el fogoso combinado dominicano que ya está en la final de Hermosillo 2013.

“Es algo que quería hacer y llegó el momento”, dijo Rodney, quien milita con los Rays de Tampa Bay, para quienes salvó 48 juegos en el 2012. “La impresión que me he llevado es muy bonita. Es la primera vez que participo en un evento así y es algo que nunca voy a olvidar porque he podido compartir con muchos peloteros de los demás países”.

Rodney, taponero de lujo, jugó con el Escogido en el torneo dominicano y se adjudicó salvamentos en los últimos dos partidos de la serie final.

Ramírez, campocorto de los Dodgers de Los Ángeles, por su parte, militó con los Tigres del Licey, quienes se eliminaron a mediados de diciembre, y ha dicho que, además de representar al país esta serie, le servirá como preparativo para el Clásico del mes entrante.

“Va a estar muy bueno (el Clásico). Nosotros tenemos un equipo bueno con piezas claves, pero eso no significa nada porque todavía tenemos que fajarnos en el terreno de juego”, indicó Ramírez, a quien hasta el momento no le ha ido muy bien en Hermosillo y acumula promedio de .150 (3 en 20).

Al derecho cerrador le ha ido mejor que a su compañero en el Estadio Sonora, y ha registrado una mejor actuación en los encuentros que le ha tocado cerrar.

De hecho, alabó el espíritu de su equipo y dijo que ha visto un juego de mucho fundamento con robo de base, toques de bola y buscar la manera de adelantar al corredor.

“Eso ha sido la clave aquí, y ha sido todo el equipo”, indicó. “Vinimos a jugar duro y trataremos de irnos con la corona. Esto y el Clásico Mundial de Béisbol son cosas bonitas que uno va a vivir. Son experiencias que mañana se las podré contar a un hijo o a un amigo. ¿Representar a tu país? ¡Claro! Si puedes, hazlo”.

Sobre su ausencia de los campos primaverales, dijo que no ha tenido ninguna traba de su equipo y que le comunicó a la organización que aquí y en el Clásico estaría haciendo lo mismo que allá: “Trabajando mi bien. Ellos lo saben porque yo se los comuniqué. Estoy trabajando en cosas que necesito, ver más bateadores, localización de mis pitcheos y trabajar como si estuviese en spring training”.

Finalizó diciendo que del grupo que jugará en el Hiram Bithorn, en San Juan, Venezuela y Puerto Rico serán huesos duros de roer, “pero en una serie corta, todo puede suceder”.