Francisco Lindor: Pequeño pero poderoso

Por Carlos Rosa Rosa y Joel Ortiz 09/14/2017 |09:00 a.m.
Lindor, sin duda, es una de las caras del béisbol. (Archivo/AP)  
Con apenas 5’11” de estatura, el boricua Francisco Lindor está llamando la atención en las Mayores con sus largos batazos.

Era su último partido de escuela superior con la Academia Montverde en Florida y Francisco Lindor consumió su último turno al bate con la pizarra empatada en la séptima entrada. Se paró en la caja de bateadores en el lado derecho y sacudió un jonrón entre el jardín central y derecho para darle la ventaja a su novena.

Desde la caja de coach en la tercera base, el dirigente de Montverde, Tim Layden, observó la trayectoria de la pelota y pensó que aquel jovencito de 17 años y de 5’11” de estatura tenía poder en las manos.

“Nunca había visto llegar una bola tan lejos por aquella zona del parque. Fue un batazo que me impresionó y que siempre lo recuerdo. Dio muestra de su poder”, compartió ayer Layden con Primera Hora.

Layden dirigió a Lindor en su último año de escuela superior en el 2011 antes de ser reclamado en el octavo turno por los Indios de Cleveland en el sorteo de ese mismo año.

Y ayer confesó no estar impresionado con la fuerza exhibida por el puertorriqueño en esta temporada al acumular 30 jonrones en 142 partidos para convertirse en el campocorto con más cuadrangulares conectados en un año en la historia de la franquicia de los Indios. 

Con sus 30 bambinazos también igualó la marca del manatieño Tony Valentín como los siores boricuas con más vuelacercas en una campaña. Lindor atraviesa apenas su tercera temporada en las Mayores.

“¿Qué me sorprenda su poder? No. Quizás, sí que tenga tantos jonrones tan rápido, pero no su fuerza. Lo vi jugando en su último año de escuela superior y demostró que tenía fuerza. Era un muchacho que trabajaba bien duro para mejorar cada día. Era el primero que entraba al terreno y el último en salir. Por eso, no me sorprende lo que está haciendo”, dijo Layden.

Al momento, Lindor acumula promedio de .277 con 78 carreras remolcadas y 86 anotadas, cuando los Indios atraviesan una racha de 21 triunfos, estableciendo una marca en la Liga Americana. 

Este año, el cagüeño también fue electo a su segundo Juego de Estrellas, al tiempo que en la pasada campaña ganó su primer Guante de Oro.

Lindor, sin duda, es una de las caras del béisbol.

Y Layden nunca dudó de que Lindor sería una estrella en las Mayores. “Siempre fue un jugador especial. Era el tipo de jugador que se anticipaba a las jugadas; el que acomodaba a los jardineros; el que entendía el juego mejor que nadie. Las cosas que ves que hace ahora en las Grandes Ligas, son las mismas que hacía en la escuela superior. Desde la primera vez que lo vi jugar sabía que iba a ser un jugador especial”, apuntó Layden, quien dirigió en Montverde hasta el 2016.

Siempre sonriente

Y también hay otro aspecto de Lindor que no ha cambiado desde la escuela superior, dijo Layden. 

“Su sonrisa”, mencionó. “Siempre era ese chico sonriente dentro y fuera del parque. Esa sonrisa siempre lo ha acompañado”.

Con los 30 jonrones de esta campaña, Lindor está a solo de tres cuadrangulares de igualar la cantidad de bombinazos que totalizó en 416 partidos en las Menores.

Más rápido de lo esperado

Y allí, el piloto puertorriqueño Edwin Rodríguez trabajó con Lindor en nivel Clase A y lo dirigió en Doble A. 

Y Rodríguez dijo que le ha sorprendido ver a Lindor llegar a los 30 vuelacercas tan temprano en su carrera, a los 23 años. 

“El poder se esperaba. Nadie puede decir que esperaba 30 jonrones de él, pero de sus 20 a 25, sí. Eso se hablaba dentro de la organización. Su swing compacto, su conocimiento de la zona de strike, su coordinación de ojo, bate y bola con un contacto frecuente, sólido, hacían que eso se esperara”, dijo ayer Rodríguez.

“Pero el poder estaba ahí. Era cuestión de tiempo, de que madurara físicamente como pelotero, pero su enfoque, su forma de bateo, su conocimiento de la zona de strike, eso ya estaba ahí. Siempre he puesto el ejemplo de Don Mattingly, que tuve la oportunidad de jugar con él. Creo que lo más que dio en las Menores fueron 10 jonrones, pero llegó a las Grandes Ligas y llegó a dar 35 y en él se veían esas mismas cualidades”, agregó Rodríguez, quien viene de dirigir a Lindor en el pasado Clásico Mundial de Béisbol.

Trabajó fuerte en el periodo muerto

Mientras, el agente del jugador boricua, David Meter, tampoco reaccionó sorprendido con el despliegue de poder de su cliente. 

“No realmente. Lindor trabajó extremadamente fuerte en la temporada muerta. Y es más fuerte de lo que gente cree. Le estado dando en el medio a la pelota y sus números no me sorprenden”, dijo Meter a este medio. “Pero su principal objetivo sigue siendo el mismo: ganarlo todo. Eso no ha cambiado”.

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