El apoderado de los Mulos habla de las razones por las que su equipo no clasificó a la postemporada de la Doble A por primera vez desde el 2003.
Luis Cintrón fue el líder en victorias en las filas de los Mulos de Juncos con marca de 3-3 y efectividad de 3.15 en 10 desafíos, seis de ellos como abridor. (Archivo)  

Al inicio de la temporada, los Mulos de Juncos eran uno de los equipos favoritos para llegar a la postemporada de la Liga de Béisbol Superior Doble A. Sin embargo, eso no sucedió. 

Una semana antes de que acabara la temporada regular, se cayó uno de los caballos. Juncos terminó en el quinto lugar de la Sección Este con marca de 8-12.

Es la primera vez que los Mulos no clasifican a la segunda etapa del torneo de la Federación de Béisbol de Puerto Rico desde la temporada 2003.

 Para el apoderado de la novena junqueña Carlos Príncipe Díaz una de las razones para su debacle fue el exceso de confianza. 

“Honestamente, difiero cuando me dicen que nos caímos en las últimas semanas del torneo. Se cayó todo desde el principio. Uno tiene que salir a pelear las victorias todas las noches. En el equipo hubo un exceso de confianza y los movimientos realizados no resultaron como esperábamos”, dijo Príncipe Díaz a Primera Hora.

Un vistazo comparativo de los números colectivos de los Mulos de esta y la pasada temporada reflejan que lo que se les cayó grandemente fue el pitcheo. En el 2016, los Mulos tuvieron un promedio de bateo de .254 y una efectividad de 2.86, mientras que este año batearon para promedio de .256 y permitieron 3.25 carreras por cada nueve entradas.

Irónicamente, uno de los movimientos más grandes realizados para esta campaña fue en su cuerpo monticular. La gerencia de los Mulos se hizo de los servicios de Adalberto Flores en un canje que envío a los lanzadores Jean Rosario y José Ayala a los Leones de Patillas. Además, trajeron a Luis Atilano en otro cambio, que llevó al derecho Osvaldo Soto y el jugador del cuadro Gaby Robles a los Mets de Guaynabo.

Flores tuvo marca de 2-4 con efectividad de 3.56, mientras que Atilano tuvo registro de 1-3 y efectividad de 3.13. Atilano fue el líder en salvamentos del equipo con tres partidos salvados, cinco menos de los registrado por Ayala el año pasado.

“La sobreconfianza nos mató. Nunca pensé que el equipo iba a quedar en la posición en que quedó”, dijo Príncipe Díaz. 

Además de su bateo, otro renglón un tanto positivo fue una leve mejoría en su defensa. Los jugadores de posición de Juncos realizaron este año 21 errores, seis menos de los acumulados el año pasado.

“Nos eliminamos, es la realidad y a lo hecho pecho. No busco responsables de lo que pasó. Ahora, solo resta evaluar la temporada y hacer los ajustes para regresar con fuerza en la próxima campaña”, señaló Príncipe Díaz. 

Regresa a la portada

Tags

Juncos