Empate para Canelo y Golovkin

Por Carlos González / [email protected] 09/17/2017 |00:03 a.m.
El joven mexicano no lució intimidado por la reputación de pegador que ha perseguido a Golovkin a lo largo de su carrera. (AP)  
Las tarjetas de los jueces quedaron 118-110 para Canelo y 115-113 para Golovkin.

Después de dos años de espera y anticipación, nada quedó resuelto entre Gennady “GGG” Golovkin y Saúl “Canelo” Álvarez.

El combate no fue la guerra que muchos anticipaban, aunque sí entretenida. Golovkin parecía en control hasta que el mexicano montó un furioso avance en los asaltos de cierre para finalmente despegar a los fanáticos de los asientos.

Al concluir los 12 asaltos, ambos levantaron las manos en señal de victoria, pero no fue así. Los púgiles se tuvieron que conformar con un empate. Golovkin preservó tres de los principales cetros de la división mediana (160 libras) en un absurdo empate. Uno de los jueces favoreció al kazajo con anotación 115-113, no obstante, Álvarez obtuvo una irreal anotación de 118-110 a su favor, mientras que el tercer juez la vio 114-114.

El pleito culminó el evento que tuvo como escenario el T-Mobile Arena en Las Vegas, Nevada.

Ambos gladiadores comenzaron el combate cautelosos, midiendo los espacios para conectar. De hecho, Golovkin se concentró en el jab que mantuvo a Álvarez a una distancia segura.

El joven mexicano no lució intimidado por la reputación de pegador que ha perseguido a Golovkin a lo largo de su carrera. Álvarez dio la impresión de que entró al ring con la estrategia idónea para neutralizar el poder de Golovkin. Sin embargo, poco a poco el monarca mediano fue encontrando el blanco y haciendo daño en la anatomía del retador.

En el tercer asalto, Golovkin apretó el paso a medida que acechó a Álvarez por cada rincón del cuadrilátero.

Durante los asaltos intermedios, Golovkin fue el agresor presionando a Álvarez, quien se recostó de las sogas con frecuencia anticipando los golpes del kazajo. Pero Golovkin no desperdició energías y se mantuvo paciente.

Para el séptimo, Álvarez retrocedió constantemente y apenas tiró. Golovkin aprovechó para presionar, atrapar y castigar. En ocasiones, Canelo conectó al rostro, pero Golovkin pasó los golpes como si nada.

En el noveno, Golovkin lastimó a Canelo en los primeros segundos cuando el mexicano inició una ofensiva que fue respondida. Sin embargo, la esquina de Álvarez le advirtió que debía ser más ofensivo para inclinar la balanza a su favor. El décimo fue su mejor asalto en bien. Logró montar un poco de ofensiva a pesar de que Golovkin lo seguía persiguiendo.

Álvarez salió para el duodécimo sintiendo urgencia, pero Golovkin lo esperó con igual determinación. Cerraron el pleito de la mejor manera, pues ambos lucían agotados, particularmente Álvarez.

“Quería gran drama, no la obtuve esta noche. Tengo mis cinturones, no perdí”, reacción Golovkin. “Me gustaría revancha aunque sigo siendo el campeón”.

Álvarez, por su parte, dijo convencido que merecía una decisión a su favor.

“Gané siete u ocho asaltos de la pelea fácil”, insistió el mexicano. “No sentí su poder, no como pensaba o como decían que tenía una pegada, no me sorprendió nada. Podemos hacerlo nuevamente”, agregó Álvarez.

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