Pocos boxeadores se someten a un régimen de entrenamiento más exigente que Floyd Mayweather Jr. Desde correr a las 1:00 de la madrugada, castigar el saco, la pera y las guanteletas por interminables horas, Mayweather es pura “dedicación y trabajo” cuando se encierra en su gimnasio personal en Las Vegas, Nevada.

Pero el púgil no se limita a las tradicionales rutinas. Hace años incorporó golpear una llanta con un carrón y hasta cortar troncos con un hacha.

Cuando Mayweather llamó a varios de los encargados de su seguridad, no imaginaron que llegaron hasta la residencia del peleador para cargar varios pedazos de árboles para usarlos en una rutina. No importa la hora del día, cuando al invicto campeón de las 147 y 154 libras tiene el ánimo de entrenar, será mejor todo integrante de su séquito estén listos para lo que sea.

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Sin dudas, a Mayweather le encanta llegar a los extremos con tal de preservar su impecable récord.

El próximo 2 de mayo, enfrentará a Manny Pacquiao en el combate más esperado de la pasada década.