José “Chelo” González: eterno apasionado

Por Carlos González / cgonzalez@primerahora.com 04/30/2013 |
José “Chelo” González entrena en el pequeño gimnasio ubicado en la cancha Antonio R. Barceló, en Toa Baja. jose.candelaria@gfrmedia.com  
Siempre soñó con ser un boxeador profesional, y se encuentra a las puertas de conquistar su primer cetro mundial.

Toa Baja. Cuando José “Chelo” González recibió la noticia de que estaba en línea para retar a Ricky Burns por el cetro ligero de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), suspiró con alivio.

Y es que el púgil es consciente de que su paciencia ha valido la pena y, a su vez, que su vida podría cambiar para bien, de conquistar el cetro mundial el próximo 11 de mayo en Escocia.

González compartió con Primera Hora en el pequeño gimnasio ubicado en la cancha Antonio R. Barceló, de Toa Baja, su trayectoria y sus aspiraciones camino al combate más importante de su carrera.

El camino de González no ha estado exento de escollos. Su madre no apoyaba su pasión de practicar el boxeo.

“Quería que fuera pelotero”, dijo González. “Pero no me gustaba el béisbol”.

Durante varios años, trabajó en una compañía que fabrica moldes de acero que son utilizados en proyectos de construcción. Pero fue inevitable que González encontrara el sendero hasta un gimnasio.

“Fui para entrenar y conocí a Roberto Nevárez y a Andrés Ortiz, quienes me dieron la oportunidad. Aproveché cada momento de los entrenamientos, aunque jamás imaginé que llegaría al lugar donde me encuentro”, relató González.

“Decidí dejar el trabajo para dedicarme de lleno al boxeo. Cuando comencé, tenía 24 años, hice unas cinco peleas de aficionado y, enseguida, di el salto al profesional a los 25 años”, agregó.

En sus inicios, González no logró captar la atención de un promotor para que tomara las riendas de su carrera. Sin embargo, eso no pudo empañar su dedicación.

“A pesar de que me habían cerrado muchas puertas, me habían dejado en el limbo, nadie creía en mí, nadie me ponía el ojo, nunca perdí la fe”, señaló González.

“Sabía que podía, aunque me cerraron las puertas. Muchos entrenadores se negaron a entrenarme por mi estilo, que no tenía el porte de boxeador, que buscara otra profesión, pero siempre lo he tenido en la sangre y nunca perdí la ilusión. He sido paciente, pero ahora es el momento de hacerme campeón mundial”, aseguró.

Para González, la encomienda de pelear contra Burns en Escocia no es sencilla.

“Sé que es una pelea importante. Desde el momento que me dijeron de la pelea, me sentí tranquilo. Si hay que ir a Inglaterra para pelear con Burns, allá iré con mucha paz porque sé que llegó mi momento”, indicó.

Batallar en tierras lejanas será una nueva experiencia para González, situación que abraza sin vacilar.

“No es lo mismo pelear en Puerto Rico que ir a la casa del campeón y ganarle. Así son los campeones que se coronan de verdad, ir a la casa del ajeno y derrotarlo. La gente dirá que fui a un lugar hostil y me hice campeón para traer ese título para Puerto Rico”, destacó González (22-0, 17 KO).

Al peleador de 29 años tampoco le causa incomodidad que algunas personas señalen que todavía no es merecedor del pleito titular.

“Sé que existen las críticas, pero voy decidido a dar un buen espectáculo y me voy a dar a reconocer. No pierdo el sueño ni me meto en la cabeza el que tengo que viajar para pelear por el título. Estoy tranquilo esperando el día, y no tengo la menor duda de que será mi momento”, concluyó González.