México, D.F. Al dos veces campeón mundial Juan Manuel “Juanma” López le importa poco que le hayan cambiado el rival a pocos días de su retorno al ring durante la cartelera Noche de Campeones DirecTV, que se celebrará este sábado en la Arena Ciudad de México.

A pesar de que López y su entrenador Alex Caraballo basaron el entrenamiento en el estilo del brasileño William Prado, el dúo deberá hacer una serie de ajustes ante el anuncio de que el veterano Gerardo Espinoza (29-13-1, 27 KO) será ahora el oponente del puertorriqueño.

“¿Quién es Gerardo Espinoza? Realmente no sé. Es un boxeador alto y la preparación fue para un peleador bajito. Pero ahora es cuestión de hacer el ajuste, no perder el ánimo, enfocarme y hacer el trabajo”, explicó López ayer a Primera Hora.

Para el fuerte pegador zurdo, la pelea representa el paso que necesita dar para obtener una futura oportunidad para ser campeón mundial nuevamente.

De hecho, López (32-2, 29) no presentará una protesta oficial por el repentino cambio de rival.

“Soy un doble campeón mundial, así que no me prestaré por eso. Claro está, siempre es mejor saber con quién vas a pelear para prepararte más. En este punto de mi carrera, no puedo tener sorpresas; cualquiera puede darte una sorpresa. Pero, son gajes del oficio; ya estamos aquí, ya estamos en el agua y ahora hay que nadar obligado. Vamos a hacer un buen trabajo para todo el público de Puerto Rico”, resaltó López.

El boricua ciertamente no darse el lujo de ser sorprendido por Espinoza, pues, de salir airoso, tendría en agenda una cita con Nonito “Filipino Flash” Donaire el 21 de septiembre. Incluso, el filipino cayó el 13 de abril por decisión unánime a manos del cubano Guillermo Rigondeaux.

“Estamos tranquilos. Hay cierta preocupación, pues le preocupa a uno que le cambien el rival, le preocupa a uno la altura (de Ciudad de México en relación con el mar, con una altura promedio de 7,349 pies, aproximadamente), es la primera vez que vengo a pelear a México… y esa gran pelea que tenemos pendiente si salimos bien el sábado son preocupaciones que están en juego. Pero somos profesionales que tenemos que trabajar con eso y demostrar por qué somos profesionales”, subrayó López.

Por el lado positivo, también hubo un cambio en el peso máximo para López.

“Lo bueno es que ya no será en 128 libras, sino en 130. Ahora mismo estoy en 130.4 libras, que lo único positivo de esta parte es que puedo tomarlo un poco más suave”, aseguró.

Dados los planes de un futuro combate contra Donaire, la concentración y mentalidad para el sábado cobrarán mayor relevancia.

“Estamos concentrados en Donaire y en hacer las 126 libras. Esa (Espinoza) sería mi última pelea en las 126 libras, pues luego pasaría a las 130. Tengo entendido que a (Román) “Rocky” Martínez lo enfrentarán con Mikey García, y de Rocky salir victorioso pues, lamentablemente, nos tendríamos que enfrentar, al menos que Rocky suba a 135. Hacer las 126 libras es muy difícil para mí, pero voy a hacerlo por última vez porque es una pelea muy conveniente para mí carrera, y no el sentido monetario, sino porque es una pelea que me va a ayudar a subir nuevamente. Uno siempre tiene que mantenerse subiendo (mejorando), por lo que las cuatro libras que hay que bajar valen la pena”, recalcó López.

En el mismo cartel, Jonathan “Bomba” González y McJoe Arroyo enfrentarán a rivales distintos a los originalmente anunciados.