Llegó la hora de tirar los golpes para Cotto y Trout

12/01/2012 |
 
El boricua pesó 153.6 libras y Trout necesitó dos turnos para marcar las 154 requeridas.

Nueva York. Un sonriente y relajado Miguel Ángel Cotto pesó 153.6 libras ayer para su combate de esta noche con el campeón mundial júnior mediano Austin Trout en el Madison Square Garden.

Por el contrario, Trout, quien había sido afable y accesible durante toda la promoción del evento, ayer fue mucho más serio. El titular de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) llegó luciendo con cara de pocos amigos. Su primer intento en la romana falló, por lo que tuvo que tratar de nuevo, esta vez totalmente desnudo. Así dio el límite máximo de la división, 154 libras.

Ya que el primer turno de Trout en la romana fracasó, de inmediato comenzaron los comentarios y especulaciones sobre si estaba sobrepeso o si se sacrificó demasiado para bajar a la división júnior mediano. Cotto no se inmutó al respecto.

“En realidad no me interesa cómo esté Trout. No me motiva saber cómo él esté”, dijo el cagüeño. “Yo sé que yo estoy bien. Estoy preparado para cualquier cosa que pueda traer y con eso me basta”.

El retador fue el primero de los estelaristas en llegar a la tarima del pesaje, efectuado en el Fitzgerald Ballroom del hotel Affinia. Sonriendo, entró y saludó efusivamente a la presidenta de la Comisión Atlética del estado de Nevada, Melvina Lathan, y a los comisionados presentes. Luego se sentó en el extremo izquierdo trasero de la tarima, a esperar por Trout y por el momento del pesaje.

Cuando Cotto fue presentado por el maestro de ceremonias Jimmy Lennon Jr., el salón explotó en vítores y aplausos. Trout no corrió con la misma suerte. Aunque el campeón llegó con múltiples familiares y amigos que lo apoyaron sonoramente, la fanaticada del boricua era muy superior numéricamente.


“Austin who? (¿Austin quién?, en español)”, le gritaron varias veces al campeón, burlándose de su poco reconocimiento como púgil.

Tras dar el peso en su segundo intento, Trout se puso un pantalón negro y posó frente a frente con Cotto. Ambos permanecieron serios y sin hablar. Tras varios segundos, Trout cambió la mirada, se estrecharon la mano y acudieron a sus respectivos grupos.

Mirando de cerca estaba Saúl “Canelo” Álvarez, campeón de las 154 libras del Consejo Mundial de Boxeo (CMB). Álvarez es la estrella en ascenso de Golden Boy Promotions, empresa que junto a Promociones Miguel Cotto promueve el combate de mañana. La compañía de Oscar de La Hoya quiere que el boricua y el mexicano choquen en mayo próximo. Cotto le restó importancia a la presencia del mexicano en su evento.

“No sé (si se dará la pelea con Álvarez en 2013). Entiendo que si está aquí, pues todo el que se pague un boleto de la pelea puede entrar ahí (al Madison Square Garden)”, dijo Cotto al respecto. “No sé cuáles son las intenciones (de Canelo y Golden Boy Promotions)”.

Tras cumplir con la romana, Cotto se fue a un salón privado en las entrañas del hotel. Allí lo esperaba un plato de frutas con miel y bebidas para rehidratarse.

Junto al campeón estaban su esposa Melissa, sus hijos, su madre Juana y su equipo de trabajo, liderado por el técnico cubano Pedro Luis Díaz Benítez.

Cotto insistió en lo importante que será regresar mañana al Madison Square Garden frente a su gente.

“Perdí el título en el 2008 en Las Vegas. Lo recuperé en Nueva York. Perdí el título este año en Las Vegas y lo voy a recuperar en Nueva York nuevamente”, expresó Cotto, quien tiene marca de 9-0 (cinco nocauts) peleando en esta ciudad, incluyendo 7-0 (cuatro nocauts) en el edificio conocido como la meca del boxeo.

“El Madison Square Garden significa para mí el mejor escenario en el que Miguel Cotto ha podido presentar sus mejores peleas en el boxeo, y para Trout mañana (hoy) y luego de mañana significará el lugar donde perdió su invicto”, sentenció Cotto.