Placeholder

Por Juan Rosario

Sin descalificación

El Profe se confiesa (segunda parte)

02/23/2013
Hoy compartimos la segunda parte de una entrevista de dos partes que tuvimos con el veterano luchador el Profe, quien está parcialmente retirado de la lucha libre y en recuperación de una reciente operación de corazón abierto. Si no pudo ver la primera parte, búsquela en PrimeraHora.com.


¿Existe la oportunidad de ver al Profe de vuelta a WWC o alguna otra empresa?

Nunca digas nunca, ahora mismo me encuentro recuperándome de esa operación y tengo que tener mucho cuidado, pero me han hecho invitaciones de empresas independientes y otras empresas importantes me han contactado también, pero estamos cogiendo las cosas con calma, porque hoy en día los muchachos son alocados, no tienen muchas veces noción de lo que está pasando y eso puede terminar en una tragedia para mí y esa no es la idea. Ya yo hice mi nombre, ya yo hice lo que tenía que hacer, los veteranos hoy en día no estamos para estar en papeles protagónicos si no para mejorar la cartelera y para que el público recuerde lo que era la lucha de antaño y para ayudar y motivar a los nuevos luchadores.

¿Qué es lo más que extrañas de la lucha libre en estos momentos?

Ser rudo; hacer que la gente me tirara cosas, me gritara; se echa de menos la acción, la emoción, la adrenalina corriendo; las luchas que hice con Rico Suave que a mitad uno de los dos estaba inconsciente con heridas de doce, catorce puntos; que la gente decía se van a matar; la pasión de vivir la lucha libre. Me hubiera gustado despedirme en un ring con una lucha con un Rico Suave o un Barrabás, pero ya la última batalla del Profe se dio, pero me gustaría aportar en alguna cosita.

¿Cómo le gustaría que recordaran al Profe?

Alegre, travieso, divertido, que los hacia rabiar, vivir emociones fuertes, un poco loco, pero que se entregó 40 años a la lucha libre. Y a pesar de que tuve costillas rotas, clavículas, rodillas, los brazos, heridas por montones y mucha sangre derramada, me lo disfrute y me lo goce al igual que la fanaticada.

¿Cuán difícil fue para el Profe perder la careta?

Al principio fue duro, pero la verdad era hora de cambiar, eres una figura y eres famoso y en los ochenta éramos tan famosos como menudo, y nadie sabía quién era el Profe. Pero al hacer el cambio tuve la oportunidad de disfrutar el ser reconocido por la fanaticada. Es como perder algo muy sagrado, pero es un alivio porque luchar con mascara te corta la respiración, te falta el aire.

¿Qué había dentro del maletín del Profe?

Eso vamos a guardarlo como un secreto, pero a ningún luchador le ha gustado recibir un cantazo del maletín del Profe.

Lee la primera parte de "El Profe se confiesa"