Ángel Abdiel Carranza Jiménez es discípulo del combate

11/17/2012 |
 
Sus habilidades y disciplina le han permitido desarrollarse exitosamente, sin descuidar sus estudios.

No practica un deporte ni dos, sino cuatro disciplinas que requieren condición física, esfuerzo y, sobre todo, mucha concentración para cosechar logros.

Ángel Abdiel Carranza Jiménez, de 11 años de edad, practica boxeo, taekwondo, kickboxing y gimnasia artística con el mismo entusiasmo y con deseos de seguir mejorando en cada uno de ellos.

“Todos me gustan por igual, pero si tuviera que escoger uno sería el boxeo, porque ahí es que están los chavos”, dijo con honestidad el niño del barrio Capaez, en Hatillo.

“Me gustaría ser como Manny Pacquiao. Me gusta porque es un buen boxeador, me gusta su rapidez y su estilo de pelea. Quiero ser un boxeador como él. Cuando subo al ring, doy lo mejor de mí”, agregó el atleta, quien muy orgulloso dijo que ostenta récord de 10-5 haciendo sus pininos en el boxeo.

Ángel Abdiel, quien practica el boxeo hace tres años en el Coll y Toste Boxing Club, en Arecibo, admira además al ex campeón mundial boricua Félix “Tito” Trinidad.

“Quiero representar a Puerto Rico en boxeo en competencias grandes y conseguir una medalla; además, quiero ser profesional y campeón mundial”, aseguró el atleta.

Además de tirar puños, a Ángel Abdiel le gusta dar patadas, y es tan acelerado su ascenso en el taekwondo tradicional que el próximo 8 de diciembre hará su examen de cinta negra en la escuela No Limits Martial Arts, en Hatillo.

“Tengo que entrenar duro para el examen y la parte más difícil es el rompimiento (de tablas)”, confesó el taekwondista, quien entrena bajo la supervisión de Carlos Cajigas.

“La cinta negra es muy importante para mí porque significa madurez y conocimiento, lo contrario a la cinta blanca, que es principiante, que no tiene el conocimiento previo del taekwondo o del deporte que está practicando”, explicó el atleta, que posee cinta punta negra.

Su última competencia fue el pasado fin de semana en la cancha Salvador Dijols, en Ponce, donde Ángel Abdiel se colgó dos medallas de oro en el World Cup Taekwondo Open.

En la categoría de 67 libras, el atlético niño conquistó el oro en kata tradicional y combate corrido.

“Esas medallas son bien importante para mí porque mi entrenamiento rindió frutos. Entrené duro para ese torneo y me sentí muy feliz cuando gané”, dijo.

El pequeño descubrió también la disciplina perfecta para poner en práctica sus habilidades con las manos y los pies: el kickboxing.

“Me gusta mucho porque puedo mezclar las cosas. En el boxeo no se puede tirar patadas y en el taekwondo no se pueden tirar uppers ni ganchos; y en el kickboxing puedo hacerlo todo sin que me den warnings”, señaló Ángel Abdiel, quien en julio pasado ganó por tercer año consecutivo el título de las 67 libras del IKF World Classic Amateur Kickboxing & Muay Thai Championships, en Orlando.

Fanático además de UFC, el campeón boricua admira a los peleadores Brock Lesnar y Anderson Silva.

Para completar, hace un año hace gimnasia artística.

“Me gusta la gimnasia artística porque de ahí me ayuda al Xtreme Martial Arts. La gimnasia me ayuda porque estiramos mucho y eso me da flexibilidad”, destacó el joven atleta.

Ángel Abdiel practica todos esos deportes, siempre y cuando cumpla con sus estudios de sexto grado en la escuela Laurentino Estrella Colón, en Camuy.

“En la escuela me porto bien”, dijo muy seguro mientras arrancó risas de los presentes en la sesión de foto en la redacción de Primera Hora.

“La escuela no me gusta mucho, pero tengo que hacerlo porque si no lo hago, no puedo conseguir un trabajo. Si no consigo nada en el deporte, me dedicaría a ser doctor para ayudar a los demás”, respondió el pequeño muy seguro.

“Tengo una rutina diaria que tengo que cumplir, de 3:00 p.m. a 5:00 p.m. tengo que estudiar y hacer las asignaciones, luego como y me cambio y me voy a practicar, dependiendo de los días de cada deporte”, detalló el atleta, quien cuenta con el apoyo total de sus padres, Ángel Carranza y Karla Jiménez.

“Angelito es un niño muy disciplinado y es buen estudiante, tiene buenas notas”, dijo Jiménez. “Nosotros lo apoyamos en todo porque qué mejor que esté en el deporte, pero él sabe que tiene que cumplir primero con los estudios porque si no, no hay deporte. El día que él diga que no quiere hacer más deportes, que lo dudo, pues lo apoyaríamos también porque no podemos obligarlo”, añadió la orgullosa madre.

Entretanto, el padre, de igual forma, no puede ocultar la satisfacción en cada logro que ha conseguido el más pequeño de seis hijos entre la pareja.

“Mientras él dé el 100%, yo le daré el 300%. Queremos que se desarrolle en un ambiente sano y por eso somos bien cuidadosos con la gente que lo rodea. Siempre estamos pendientes que esté con gente que lo quiera ayudar”, subrayó Carranza.

“Queremos que él se disfrute el deporte y siga desarrollándose hasta que llegue el momento de decidir por cuál camino continuará”, apuntó.