Ex reo ruso se queda en Chile para jugar fútbol

02/23/2013 |05:36 p.m.
Maxim Molokoedov, de 25 años, terminó el viernes su período en la cárcel. Había estado entrenándose con el club Santiago Morning, en la segunda división chilena, desde la campaña pasada bajo un permiso especial. (AP)  
Un ruso que cumplió tres años de prisión en Chile por cargos de narcotráfico fue autorizado a permanecer en el país para jugar fútbol profesional.

Santiago.- Un ruso que cumplió tres años de prisión en Chile por cargos de narcotráfico fue autorizado a permanecer en el país para jugar fútbol profesional.

Maxim Molokoedov, de 25 años, terminó el viernes su período en la cárcel. Había estado entrenándose con el club Santiago Morning, en la segunda división chilena, desde la campaña pasada bajo un permiso especial.

Durante una ceremonia en el Estadio Nacional, el ministro de Justicia Juan Ignacio Piña dijo que la orden de deportación de Molokoedov de Chile ha sido revocada, e indicó que el ex reo demostró que la reintegración y la rehabilitación son posibles.

En Rusia, Molokoedov jugó para el FK Pskov 747 de segunda división. Fue arrestado en el aeropuerto de Santiago de Chile en el 2010 cuando llevaba seis kilogramos (13 libras) de cocaína que planeaba contrabandear a Europa oculta en libros infantiles.

Molokoedov lamenta el incidente y prefiere no hablar de ello, llamándolo "un mal recuerdo". Dice ahora que se siente agradecido hacia quienes le dieron una segunda oportunidad en la vida por medio del fútbol.

"Estoy muy feliz y quiero agradecer a todas las personas que me ayudaron a persistir y tener una oportunidad de triunfar en Chile", dijo Molokoedov durante su última sesión de entrenamientos bajo custodia.

En su último día en prisión, el ruso se despidió de otros reclusos y del alcaide, quien comenzó a permitirle salir del complejo del penal para entrenarse siempre y cuando lo acompañara un guardia.

En los primeros días en la prisión en Santiago, Molokoedov durmió en una celda atestada con otros prisioneros. No hablaba una palabra de español, extrañaba a su familia y puso su fe en una estatuilla de madera de San Nicolás, conocido en la Iglesia ortodoxa rusa como el santo milagroso.

El milagro se produjo en los partidos de fútbol improvisados en el patio de la cárcel. Los reclusos comenzaron a ofrecerle desodorante y jabón para que les deleitase con unos pocos minutos de sus habilidades con el balón y sus poderosos cañonazos de derecha.

Los rumores sobre "El ruso" llegaron al ex técnico de la selección chilena Claudio Borghi, quien dijo que Molokoedov era lo suficientemente bueno como para jugar profesionalmente. También a Franklin Lobos, un ex futbolista profesional que trabaja como voluntario en prisiones, quien avaló al ruso.

Durante la ceremonia, Lobos dijo que se está enviando un mensaje muy claro en el país: las segundas oportunidades sí existen.

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