Barcelona.- Tras firmar una gran actuación hoy en la victoria del Barcelona, Lionel Messi desmintió las informaciones que apuntaron a que presionó a la entidad para que esta relevara al entrenador Luis Enrique.

"No dije nada de lo que se dijo (de echar a Luis Enrique). Eso no lo haría nunca" dijo Messi ante la televisión del club azulgrana, antes de intercalar una expresión escatológica al referirse a esas versiones. "Hay gente que dice que quiere hacernos daño, que tira mie..., y los ataques no vienen desde Madrid, sino de aquí, de Barcelona, y eso me duele".

En el triunfo por 3-1 sobre el Atlético de Madrid en la liga, Messi marcó un gol y participó de los otros dos tantos de su equipo.

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Al hacer su primera comparecencia pública de la temporada a un medio local, Messi recordó que no es la primera vez que se le vincula en supuestos conflictos al interior del equipo. Recordó que antes se ha hablado de que tenía diferencias con el técnico Josep Guardiola, el delantero Bojan o el astro sueco Zlatan Ibrahimovic, todos ex del Barcelona.

"Doy las gracias de poder dar mi versión", expresó Messi. "Escuché decir de todo: como que me llevaba mal con muchos, y no desmentí nada porque siempre se dijo que había tendido mal rollo con Guardiola, Bojan, Ibrahimovic, etc."

La semana había sido movida para el Barsa, que venía de perder el domingo frente a la Real Sociedad y de cesar al director deportivo del club Andoni Zubizarreta el lunes, cuando Messi se ausentó del entrenamiento matinal abierto al público, aduciendo "gastroenteritis".

La ausencia habría deteriorado aún más la relación, considerada distante por la prensa, entre el argentino y Luis Enrique, y el presidente Josep Maria Bartomeu anunció el miércoles que convocaría elecciones anticipadas a final de temporada, dada la creciente "tensión" a la que estaba siendo sometida la entidad.

Tras golear el jueves por 5-0 al Elche en el partido de ida de los octavos de final de la Copa del Rey, cotejo en el que Messi aportó un gol, salieron también informaciones apuntando a que el argentino se había reunido con Bartomeu, presionando para que este relevara al entrenador. Pero después de tumbar al Atlético, el futbolista salió al paso para desmentirlas.

"No es bueno que se busque rivalidad entre Luis Enrique y yo porque no la hay. Como digo otra vez, tenemos que estar más unidos que nunca. La gente, nosotros... que no nos hagan daño porque eso nos va a perjudicar. Quedan seis meses importantes para poder conseguir cosas buenas para nosotros y para el club".

La sensación de crisis se acentuó conforme crecieron las especulaciones sobre el futuro de Messi, que el lunes hizo un guiño en las redes sociales al Chelsea londinense, club que tendría interés en pujar por sus servicios.

"Estoy cansado de todas esas cosas que se comentan, tanto antes como de ahora. Escuché muchas cosas de mí. Me pintan como que manejo el club, y soy un jugador más del vestuario como todos mis compañeros. No tomo decisiones ni pido que las tomen. No exigí nada para quedarme porque no tenía ninguna intención de irme a ningún lado tampoco. Escuché versiones de que mi padre había hablado con el Chelsea, con el City... todo mentira. Aprovecho para desmentirlo y que toda la gente sepa la verdad", zanjó.

El Barsa marcha segundo en el campeonato con 41 puntos, una unidad menos de las que suma el Real Madrid por la 18va fecha, aunque los blancos tienen un partido pendiente contra el Sevilla correspondiente a la 16ta jornada. La victoria ante el Atlético relegó al tercer lugar al conjunto rojiblanco, vigente campeón, y realzó la figura de Messi ante la hinchada azulgrana, que le dedicó una cerrada ovación y coreó su nombre en varias ocasiones.

"No tengo ningún reproche a los aficionados", aseguró ante los micrófonos del club.

Messi marcó su 25to gol en 25 partidos esta temporada a tres minutos del final para cerrar el marcador. Previamente, había asistido en el segundo tanto del uruguayo Luis Suárez y participado del primero, obra del brasileño Neymar.