Compromiso cumplido

12/13/2012 |
El gobernador electo, Alejandro García Padilla, estuvo presente en la premiación del pasado Clásico del Caribe (Archivo)  
La Serie Hípica del Caribe contó con la presencia del gobernador electo, Alejandro García Padilla, quien se comprometió a ayudar a la industria hípica.

El pasado fin de semana se llevó a cabo la Serie Hípica del Caribe en el hipódromo Camarero. A grandes rasgos se puede catalogar como exitosa por la lucidez de los eventos que la componen y su organización.

Parte de organizar la serie conllevó el contar con la presencia del gobernador electo, Alejandro García Padilla, como invitado especial para entregar el trofeo al propietario del ejemplar ganador del Clásico del Caribe.

Es la primera vez que un primer ejecutivo de gobierno visitaba el hipódromo desde que en 1992 el entonces gobernador Pedro Rosselló lo hizo casualmente para el mismo evento.

En aquella ocasión, Rosselló solamente presentó el trofeo al dueño del caballo panameño Leonardo, que ganó la carrera. En el caso de García Padilla, no solo hizo lo mismo el domingo pasado, sino que dio un paso más hacia adelante. Hizo un compromiso público de ayudar a esta industria, que requiere mayor participación del Gobierno, más allá de contar con la Administración y Junta Hípica.

El Gobierno necesita conocer real y sinceramente las necesidades de este deporte, que lamentablemente carece de una falta de credibilidad gracias al débil trabajo de fiscalización por parte de la mayoría de los que se supone que trabajen para que el público mire al hipismo con absoluta confianza.

Esa credibilidad se vio seriamente afectada durante los pasados cuatro años en los que el Gobierno nombró cinco administradores hípicos que, a su vez, reclutaron personal de confianza para trabajar en horas de carreras con un menguante buen juicio a la hora de tomar decisiones.

García Padilla, si usted desea genuinamente ayudar al hipismo, nombre a un administrador hípico, no un administrador político. Nombre a una persona que realmente sea hípico, que conozca los aspectos positivos y negativos de esta industria.

Que tenga como prioridad el fortalecimiento y desarrollo de la hípica sin que le tiemble el pulso a la hora de fiscalizar. Pero que, al mismo tiempo, sea consciente de que no debe abusar del poder que le confiere el puesto.

Que nombre personal realmente capacitado para ejercer su trabajo en beneficio de la industria sin banderías políticas y olvidándose de quien caminó, colocó pasquines o ayudó en la campaña. Lamentablemente, desde el punto gubernamental, eso es lo que tiene el hipismo estancado hace tiempo.

Le exhorto a que intervenga directamente también para ayudar en la crianza nativa, porque esta representa un aspecto muy importante en la hípica e igualmente brinda sustento a cientos de familias. Y usted sabe a lo que me refiero porque antes de ser senador trabajó con un criador que también es abogado.

Son tantos los aspectos en los que usted y su gobierno pueden ayudar al hipismo no solo con su presencia en el hipódromo, sino conociendo un poco más sobre esta industria que ayuda al erario y a mantener miles de familias puertorriqueñas directa e indirectamente.

Rosselló fue al hipódromo para un Clásico del Caribe solamente a entregar un premio. Usted fue más allá de eso. Se comprometió ante el público, ante las autoridades hípicas, ante los dueños de caballos, ante la empresa operadora del hipódromo y sus empleados, ante los jinetes, los entrenadores, los mozos de cuadra, los criadores y ante la prensa local e internacional en darle al hipismo la ayuda necesaria para mejorarlo.

Ahora todos esperamos ver el resultado confiando en que antes de que finalice su cuatrienio podamos decir que su compromiso quedó realmente cumplido.