Mateo Matos: adiós a una gloria

02/20/2013 |
El jinete Mateo Matos llevó a Camarero a hilvanar una cadena de victorias que captó la atención de todos los medios de prensa en la década de los 50.  (Archivo)  
El jinete, que alcanzó fama mundial con el ejemplar Camarero, falleció ayer a los 91 años.

El ex jinete Mateo Matos, una de las figuras de mayor relevancia en el hipismo y el deporte en general durante las pasadas décadas en Puerto Rico, falleció ayer a los 91 años.

Matos, considerado uno de los mejores jinetes de todos los tiempos en la hípica local, saltó a la fama internacional al montar al ejemplar Camarero cuando impuso la marca mundial de 56 victorias consecutivas, sin empates, reconocida por el libro de récords mundiales Guinness.

“Papi tenía problemas de salud desde hace un tiempo y ayer se nos fue” , dijo a Primera Hora, Marcial Matos, hijo del ex jinete y quien no pudo ofrecer ayer detalles sobre las exequias, que se espera que se conozcan hoy.

Mateo Matos, a quien le sobreviven su viuda y dos hijos, nació el 21 de septiembre de 1922 en Santurce. Trabajaba como mecánico en los talleres de la entonces White Star Line hasta que su tío Ismael Molina lo llevó por primera vez a uno de los hipódromos de la época y se hizo jinete en 1943, cuando tuvo su primera monta con el ejemplar Centauro.

Logró su primera victoria sobre el caballo Gongo el 1ro de marzo de 1944. Desde ese momento, comenzó a escribirse una de las historias más brillantes del hipismo puertorriqueño, no solo por las ejecutorias de Matos, sino porque este era reconocido por ser uno de los jinetes más honestos del país en un deporte en el que abundan las personas con deseos de ganar dinero fácil.

Por esa honestidad por la que Matos era respetado, José Coll Vidal, dueño del establo Lares, uno de los más poderosos de la época, le brindó la confianza casi a finales de la década de 1940 de montar sus ejemplares.

Cuando el ejemplar Camarero comenzó su historial, era montado por Juan Díaz Andino, hasta que Coll Vidal quiso darle la encomienda a Matos para que continuara montándolo por la gran confianza que le tenía.

Así, Matos llevó a Camarero a hilvanar una cadena de victorias que captó la atención de todos los medios de prensa dentro y fuera del país durante mediados de la década de 1950 en vista de que estaba en pos de la marca mundial en poder de una yegua húngara llamada Kincsem y que había ganado 54 carreras consecutivas.

Camarero mejoró el récord dejándolo en 56 triunfos, ejecutoria a la que se le atribuye que contribuyó al desarrollo del deporte hípico en Puerto Rico. De acuerdo con el sitio web del Salón de la Fama del Hipismo Puertorriqueño, la hazaña de Camarero apareció publicada en la caricatura de Ripley’s, Believe It or Not, que se estima que fue leída por más de 80 millones de personas en el mundo.

Después del logro obtenido con Camarero, Matos continuó con su carrera profesional hasta su retiro el 11 de enero de 1961, cuando cumplió su última monta en el antiguo hipódromo El Comandante, ubicado en Carolina.

Matos acumuló 1,374 victorias, 54 de ellas en eventos clásicos, incluyendo la Triple Corona para nativos tresañeros con el ejemplar Camarero, con el que se convirtió en el primer jinete en lograrlo en Puerto Rico.

Tras su retiro, fue objeto de múltiples homenajes y reconocimientos con eventos clásicos en su honor. Fue exaltado al Pabellón de la Fama del Deporte de Puerto Rico, Salón de la Fama del Hipismo Puertorriqueño, Salón de la Fama del Deporte de Santurce y Salón de la Fama del Deporte de Río Piedras.

El 15 de octubre de 2002, el Senado de Puerto Rico le rindió homenaje por su gigantesca aportación al hipismo puertorriqueño.

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