Ya faltan pocos días para la celebración este  domingo 11 de diciembre de uno de los eventos hípicos de mayor relevancia en nuestra región: el Clásico Internacional del Caribe, que este año tendrá a Puerto Rico como sede y que celebra su aniversario número 50.

El 26 de junio de 1966 cobró vida el sueño de varios visionarios de la época de establecer una carrera que reuniera a los mejores corredores de tres años de países caribeños. Fue en 1953 que surgió la idea en la mente del ingeniero Ramón Llobet, Jr., quien es uno de los más grandes colaboradores del desarrollo de la hípica en Puerto Rico.

Don Moncho, como le conocían, le presentó al renombrado periodista Luisín Rosario su proyecto que se basaba en una carrera internacional con ejemplares de Cuba, Venezuela, República Dominicana y Puerto Rico que ayudara a levantar el entusiasmo del seguidor de las carreras de entonces, ya que la hípica no contaba con muchos adeptos en la población.

Tras una reunión con las autoridades hípicas, el evento fue bautizado como Carrera Interamericana, pero en esa época estaban activos los hipódromos Quintana y Las Casas, entre Hato Rey y Santurce,  que para ese momento ya contaban con más de 30 años de construidos. Estas instalaciones no contaban con la infraestructura necesaria para albergar caballos del extranjero y sus  séquitos.

“Ambos (hipódromos) estaban obsoletos y eso fue razón suficiente para abandonar la idea”, señala Jorge Colón Delgado en un extracto de su libro Historia Del Clásico Del Caribe.

El Comandante dio vida al sueño

Cuando en 1957 se produce la inauguración del hipódromo El Comandante, de Carolina, con una moderna instalación en comparación a los antiguos hipódromos, Rosario entendió que era el momento para rescatar la idea de Don Moncho y se reunió con la gerencia de la San Juan Racing Association, que aprobó el proyecto.

Con Rosario al frente de los trabajos, se organizó en 1964 un comité de clásicos que era integrado por representantes de varios sectores de la hípica y presidido por Abelardo Ruiz Suria.

“El grupo aprobó la celebración de la carrera que se conocería como el Clásico Internacional y del Caribe a 1,800 metros, premio de $30,000 y para ejemplares de tres años provenientes de Colombia, Jamaica, México, Panamá, Trinidad, Venezuela y Puerto Rico. La República Dominicana sería aceptada más adelante”, recordó Colón Delgado.

“La fecha programada para la primera edición fue el 26 de junio de 1966, un día después de la clausura de los Décimos Juegos Centroamericanos y del Caribe, celebrados en Puerto Rico”, añadió el historiador.

Esa primera edición, catalogada como un gran éxito, fue ganada por el venezolano Victoriado, montado por Gustavo Ávila, quien años más tarde ganó dos carreras de la Triple Corona de la hípica estadounidense sobre Cañonero II.

“Desde ese día en adelante, el hipismo caribeño cambió para siempre”, afirmó Colón Delgado.

Nuevo empuje al hipismo

El Clásico Del Caribe se convirtió entonces en la carrera esperada por todos los países miembros de la Confederación Hípica Del Caribe, que rige la prueba más rica del hipismo de nuestra región con premio que asciende a $300,000 y que ha tenido sedes alternas entre los países participantes.

Representa una motivación para los criadores de purasangres caribeños, que miran la carrera como la meta que deben alcanzar para ganar fama y mantener en alto el nivel de calidad de sus productos. Estimula igualmente a los dueños de caballos a hacer sus inversiones con el propósito de tener el prestigio de participar en el evento.

Para los jinetes de la región, el evento encierra una importancia especial cuando se les selecciona para montar un ejemplar en el clásico y, más  aún, si resultan ganadores. Igual para los entrenadores y mozos de cuadra, que trabajan con afán para mantener en condición física adecuada a sus ejemplares elegibles para la carrera con el propósito de llegar a ella y ser competitivos.

Las expresiones que el estelar jinete dominicano Joel Rosario ofreció a Primera Hora hace tres años tras ganar la Copa Mundial de Dubái, con premio de $10 millones y el Kentucky Derby con bolsa de $2 millones, ejemplifican cuán importante es para los jinetes el Clásico Del Caribe.

Rosario ganó este evento sobre el dominicano Sicótico en 2008.

“La Copa Mundial de Dubái y el Kentucky Derby son muy especiales para mí, pero pienso que el Clásico del Caribe me satisface un poco más porque representé a mi país con un caballo de mi país. Esa es la mejor carrera que tenemos en el Caribe y todos los jinetes latinos la quieren ganar”, puntualizó Rosario.

Crece el evento

Desde la edición de 2002 el Clásico Del Caribe forma parte de la llamada Serie Hípica Del Caribe, que consta de otros cuatro eventos internacionales, entre ellos la Copa Confraternidad para ejemplares de tres años y mayores.

Además, está la Copa Velocidad, para tresañeros en 1,200 metros; la Copa Dama Del Caribe, para tresañeras sobre 1,700 metros; y la Copa Invitacional de Importados, en la que participan ejemplares no nacidos en los países participantes y que se corre a distancia de sobre 2,000 metros.

La inclusión de estos otros eventos ha servido para ampliar el marco de posibilidades de participación para caballos de otras divisiones dándole un matiz similar a lo que representa el Breeders’ Cup de Estados Unidos.

Así, el Clásico Del Caribe, que se ha visto amenazado con desaparecer por motivaciones económicas, se ha mantenido vivo gracias al entusiasmo deportista de los organizadores, que han hecho lo posible por darle continuidad a la que, por los últimos 50 años, se ha convertido en la carrera más importante de nuestra región.

TODA UNA  FIESTA

En el aniversario número 50 del Clásico del Caribe, la gerencia del hipódromo Camarero no ha escatimado para convertir al óvalo de Canóvanas en el principal centro de entretenimiento familiar este fin de semana. “Estamos celebrando los 50 años del Clásico Del Caribe y queremos que sea una gran fiesta”, manifestó María Cristina Mari, ejecutiva de Hipódromo Camarero y que forma parte del comité organizador del evento. “Tendremos estaciones variadas de comida, una competencia de sombreros, entre otras atracciones, que incluyen la participación musical de Tito El Bambino, La Secta y Plena Libre para el disfrute de los asistentes al hipódromo”.

Calendario Serie Hípica

Sábado, 10 de diciembre

Copa Velocidad (séptima carrera de la tanda), 4:15 p.m.

Copa Dama Del Caribe (novena carrera  de la tanda),  5:15 p.m.

Copa Confraternidad (undécima carrera de la tanda), 6:45 p.m.

Domingo, 11 de diciembre

Copa Invitacional de Importados (séptima carrera de la tanda), 4:15 p.m.

Clásico Internacional Del Caribe (duodécima carrera  de la tanda), 7:15 p.m.

*En ambos días la primera carrera de la jornada está pautada para la 1:15 p.m.